El presidente francés Nicolas Sarkozy recibirá el jueves al presidente chino Hu Jintao, que realizará hasta el sábado una visita de Estado a Francia, durante la cual París, además de firmar contratos en diversos sectores, intentará obtener el apoyo de Pekín para su presidencia del G20.
El presidente francés tendrá varios encuentros con su homólogo chino, en París y en Niza (sudeste) el viernes, antes de que Hu Jintao emprenda viaje a Portugal.
Durante esta visita, Francia busca obtener de Pekín la firma de varios contratos: en el sector de la aeronáutica (con la venta esperada a China de un centenar de aviones Airbus) y en el sector nuclear civil (con la posible obtención del 3º y 4º tramo de la central nuclear de Taishan, sur).
El periódico económico francés Les Echos evocó este martes lo que representan los contratos más importantes para el grupo nuclear Areva. Además de los avances en la venta de dos reactores nucleares de nueva generación (EPR), el grupo podría dar inicio a un acuerdo de 3.000 millones de dólares con el grupo chino de electricidad CGNPC para proveer uranio, según el rotativo.
Esta primera visita de Estado del número uno chino a Francia se lleva a cabo luego del viaje a China de Sarkozy en abril. Sella la reconciliación chiino-francesa luego de varios meses de desencuentros diplomáticos por el caso del Tíbet y del Dalai Lama.
La visita de Hu Jintao es sumamente importante para París y se produce a pocos días del comienzo de la presidencia francesa del G20 (el 13 de noviembre) que utilizará Sarkozy para promover una reforma del sistema monetario internacional.
En un contexto de crisis económica mundial, París repitió estos últimos meses que sin Pekín, cuyo papel en la economía mundial es «decisivo y mayor», «no hay solución».
Los países occidentales, penalizados en sus exportaciones por un yuan muy débil, presionan a China para que aprecie su moneda. Francia intentará obtener el respaldo de China a sus ambiciones para el G20 sin ofuscar a su socio que pone especial énfasis en su independencia en materia financiera.
En ocasión de la cumbre Unión Europea-Asia del 4 y 5 de octubre en Bruselas, Europa había acentuado su presión sobre Pekín para que reevaluara el yuan. A diferencia de sus homólogos, Nicolas Sarkozy se esforzó en calmar las tensiones con los chinos, una forma de preparar el terreno para una mayor conciliación con Pekín.
«La política cambiaria de China es coherente y responsable. Trabajamos siempre para hacer avanzar con seguridad la reforma del mecanismo de formación de tasas de cambio del yuan», reafirmó Hu Jintao en una entrevista publicada este martes por el periódico francés Le Figaro, agregando que el yuan se apreció 23,7% entre 2005 y 2010.
Tras su visita a Francia el presidente chino viajará a Portugal confirmando, luego de Grecia, el interés de su país por el sur de Europa.