Ayer, Eduardo Villatoro señaló a un «usual colaborador de La Hora», Federico Castillo Valenzuela, quien es «tan impreciso en sus críticas que mejor debería comentar sus angustias en el seno de su hogar». Ojalá que el opinante mencionado sea explícito en sus acusaciones. El ejercicio de Villatoro será aislado si no exigimos más rigor en lo que escribimos.
Otro caso digno de escrutinio es el texto «Ya está en la paz sepulcral Pinochet», suscrito por Marco Tulio Trejo Paiz. El título tiene una deformación sintáctica. La metáfora es poco feliz ya que el cuerpo del ex dictador fue cremado y no inhumado en un «sepulcro». Deploro que el columnista contribuya a la reproducción de mitos que, según Javier Giraldo, se han constituido «gracias a la simplificación extrema y carente de crítica con que se transmiten en los medios masivos de comunicación». (Búsqueda de Verdad y Justicia, 2004: 13).
Trejo Paiz presenta muchas imprecisiones, pero, me limito a transcribir las siguientes: «Lo que se ha dicho de Pinochet respecto de atrocidades viene siendo muy pálido en relación con lo que ha ocurrido en la Cuba castrista a lo largo de casi medio siglo y, asimismo, en cuanto a lo acontecido en nuestra aldea centroamericana durante más de tres décadas». Además del gerundio que me estremece, pregunto: ¿En el Derecho Internacional hay circunstancias atenuantes de los actos de genocidio, por ejemplo, la cantidad de víctimas? ¿Cuál es el criterio para calificar como delitos «menos cruentos» («pálidos») a los cometidos en Chile?
Continúa el articulista: «En la mencionada isla caribeña han muerto fusilados y a causa de horribles torturas e inanición, más de 30 mil cubanos caídos en desgracia, y en esta Guatemala de la eterna… politiquería, hubo casi 250 mil muertos, no pocos desaparecidos, heridos y refugiados». Cuestiono: ¿En Cuba se han documentado actos de genocidio? ¿En qué tribunal internacional se han presentado querellas penales contra el régimen cubano? ¿Cuál es el número exacto de fusilados? ¿Cuántas personas han sido torturadas o sufren de «inanición»? ¿En la información de qué institución se basa Trejo Paiz para hacer sus señalamientos? Aparte, ¿qué estudio sobre la violencia política en Guatemala concluyó que «hubo casi 250 mil muertos»? ¿La cantidad de muertos es estimada? ¿Esa cifra incluye a desaparecidos y corresponde al período 1962-1996?
Apelo a la madurez de Trejo Paiz, para que conteste sin insultos. Mis objeciones no reflejan diferencias personales ni ideológicas. Las respuestas a estas cuestiones permitirán superar la circunstancia de que durante las dictaduras y enfrentamientos armados, «la primera víctima es la verdad».
Las críticas y las denuncias formuladas en los medios de Prensa deben basarse en la difusión estricta de la verdad; evitar el sensacionalismo, las exageraciones y la saturación noticiosa; distinguir entre el material puramente informativo y los textos editoriales o de opinión; no prestarse a lanzar campañas informativas orquestadas para atender intereses personales, económicos o sectoriales; respetar el derecho a la privacidad de las personas, y no recurrir a las generalizaciones cuando se analizan los elementos de un suceso o hecho.
Nuestra sociedad se beneficiará si se hace una pausa para el sinceramiento, o sea, el reconocimiento de que la infalibilidad es una virtud ajena a la condición humana.