La ceremonia de los premios Grammy se transformó en un homenaje a Whitney Houston, en el que los asistentes recordaron a la estrella pop y los organizadores montaron un homenaje de último minuto.
El espectáculo anoche, apenas un día después que Houston fuera hallada muerta en su cuarto de hotel en Beverly Hills, comenzó con el tono de un velorio, donde la familia de la industria musical honró a una de sus máximas estrellas, ganadora de seis premios Grammy.
«Sufrimos una muerte en nuestra familia», dijo el anfitrión, LL Cool J, poco después de que Bruce Springsteen abriera el show cantando su nuevo sencillo, «We Take of Our Own».
Cool J guió al público en una oración para la «hermana caída» de la música, mientras la multitud en el Staples Center inclinaba la cabeza. Declaró la noche como una para «celebrar y recordar» y presentó un clip de Houston cantando «I Will Always Love You» en los Grammy de 1994.
Más tarde, Jennifer Hudson, la actriz y finalista de «American Idol», rendiría un homenaje a Houston, de 48 años.
El hecho de que la cantante murió tan cerca de la transmisión de CBS significó que «un homenaje con todas las letras» no era posible, dijo el productor del espectáculo del Grammy, Ken Ehrlich.
Con apenas horas para preparar un tributo digno, los organizadores debieron actuar rápidamente.
«Los músicos, por naturaleza, improvisan», dijo Neil Portnow, presidente de la Academia de la Grabación, en la alfombra roja previo a la gala. Portnow dijo que el homenaje era el resultado de horas de llamadas telefónicas desesperadas tras la muerte de Houston.
La vibra de los premios pasó a ser mucho más que una fiesta de lujo. Houston tenía previsto cantar en la gala previa del empresario musical Clive Davis el sábado.
«Cuando hay tragedia, la familia se reúne y esta es mi familia», dijo el productor Jimmy Jam. «Habrá de todo un poco esta noche, y así deben ser las emociones».
«Me alegra que estemos todos juntos para llorar juntos», dijo Bonnie Raitt.
Para aquellos particularmente cercanos a Houston, la noche fue una difícil. Apenas días antes, el jueves, la cantante de R&B Kelly Price interpretó un dueto de «Yes, Jesus Loves Me» con Houston en una celebración de los Grammy: la última actuación de Houston.
«Estoy aquí», dijo una afectada Price, amiga y frecuente colaboradora de Houston. «Ella le dio al género del R&B un regalo que jamás podrá negarse».
Se produjeron reacciones emotivas entre intérpretes de todos los géneros musicales.
«Pocas personas moverán al mundo tanto como Whitney Houston», dijo el astro country Billy Ray Cyrus.
Los músicos que crecieron en la década de 1980 reconocieron la pérdida de la banda sonora de su juventud. La cantante de R&B Ledisi ofreció una improvisada interpretación de «How Will I Know» de Houston en la alfombra roja.
«Es un tono muy sombrío el de esta noche en los Grammy porque perdimos a nuestra heroína», dijo la cantante de R&B Kelly Rowland a E!. «Me pesa el corazón», agregó.
Los Grammy estuvieron lejos de ser los únicos en honrar a Houston. Las reacciones seguían inundando las redes sociales. BET, MTV y VH1 transmitieron homenajes a la cantante el domingo. Oprah Winfrey dijo que recordaría a Houston en un especial de dos horas el jueves en la cadena Oprah Winfrey Network.
“The Bodyguard”
La carrera fílmica de Whitney Houston fue corta, con sólo tres interpretaciones en la pantalla grande, pero derivó en uno de los pocos grandes éxitos románticos protagonizados por una actriz negra.
Con Houston como una estrella de música pop y Kevin Costner como el protector que se enamora de ella, «The Bodyguard» (El Guardaespaldas), de 1992, recaudó más de 121 millones de dólares en Estados Unidos y quedó séptima en la lista de éxitos de taquilla de ese año, de acuerdo con la firma de estudios de taquilla Hollywood.com.
Al incluir en la ecuación la inflación de los precios de los boletos, es el equivalente de un éxito de taquilla de 230 millones de dólares de hoy. En todo el mundo, «The Bodyguard» consiguió 400 millones de dólares.
«La mayoría de las mujeres afroestadounidenses que han triunfado en la taquilla han estado en comedias. Usualmente se piensa en Whoopi Goldberg o Queen Latifah, se piensa en comedia», dijo el analista de Hollywood.com Paul Dergarabedian. «Whitney Houston de verdad llevó muy bien el peso de ser la protagonista romántica».
Houston murió el sábado, a los 48 años, después de una larga y trágica decadencia por el abuso de las drogas, un comportamiento errático y otros problemas personales.
Cuando filmó «The Bodyguard», su debut cinematográfico, Houston estaba en su apogeo, siete años después de su fenomenal ascenso al estrellato con su álbum debut. Hollywood parecía otro escenario natural a conquistar, y ella sacó provecho de su magnífica voz para la canción más memorable de la película, el «cover» de la poco conocida canción de Dolly Parton «I Will Always Love You», que le valió a Houston un premio Grammy.
Los críticos calificaron a «The Bodyguard» como un melodrama. El romance entre una diva del pop y un ex agente del Servicio Secreto les pareció ridículo.
El público, sin embargo, fue incapaz de resistirse, atraído por la química entre Houston y Costner, quien se encontraba en la cima de su popularidad tras el triunfo de «Danza con lobos» en los premios Oscar de 1990.
Tres años después de «The Bodyguard», Houston volvió a la pantalla junto a Angela Bassett y Gregory Hines en la película romántica «Waiting to Exhale», un éxito sólido que recaudó 67 millones de dólares a nivel nacional.
En 1996, Houston actuó junto a Denzel Washington en «The Preacher’s Wife», con una modesta recaudación de 48,1 millones de dólares en Estados Unidos.
Fue el último papel protagónico de Houston, cuya carrera decayó en la década de 1990.
Houston tenía pendiente un gran regreso a la pantalla grande con un papel secundario en «Sparkle», cuyo estreno se espera para mediados de año.