Este sábado 8 de diciembre, a las 17:00 horas, en el Museo Arqueológico del Colegio Mayor de Santo Tomás de Aquino (1ª. avenida norte, No. 23, La Antigua Guatemala), se inaugurará una exposición de las caricaturas de José Cayetano Morales, «MonCrayón». La muestra permanecerá abierta hasta el 9 de marzo de 2008.
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MonCrayón (1874-1929) se distinguió como caricaturista; fue creador de un estilo especial de humor en Guatemala, y cuyas obras merecen actualmente el mismo mérito que tuvo hace décadas.
Su estilo fue afín a las caricaturas y humor franceses de principios de siglo, siendo él el contacto de algunas ideas del Viejo Continente. MonCrayón, además, constantemente recibía en su casa los valores artísticos más connotados de la época, y prácticamente era el moderador de jugosas tertulias literarias.
También destacó en la música, prestando muchas veces su piano y sus talentosas manos para funciones en el entonces prestigioso Teatro Colón.
Sin embargo, su mayor aporte fue a través del dibujo; practicó infinidad de técnicas: óleo, acuarela, pastel, además de ser calígrafo de nota.
Su lápiz dibujó a la crema y nata de la política, sociedad y cultura guatemalteca de su época.
Fundó una revista llamada «MonCrayón», la cual se constituye en lo mejor de su trabajo. Una vez desaparecida, siguió dibujando en otras tantas revistas: «Lucas Gómez», «Stegomya» y «Pst-pst».
Además, MonCrayón colaboró con sus ilustraciones en varios periódicos del país, incluida La Hora, en donde plasmó las figuras políticas más connotadas del país.
«Guatemala pierde a uno de los hijos que enaltecieron su nombre, porque MonCrayón, sin salir del terruño, hizo llegar su fama de hombre inimitable ingenio hasta los países del Viejo Mundo.»
Manuel José Arce y Valladares
«Dentro de la estrechez de un féretro están ya toda la fina sensibilidad artística, un ansia renovadora, un espíritu para el que así como en un féretro, como en una prisión, fue la misma amplitud de los horizontes.»
José Rodríguez Cerna
«Cámara fotográfica en su oscura retina. Parece su mirada una mano con guante que ha blandido una espada.»
Rafael Arévalo Martínez
Sus caricaturas son un tratado de psicología. El ojo certero, el ojo implacable de MonCrayón encontraba en el acto el rasgo preciso, regocijado y cruel, y así sus obras son, más que caricaturas, profundas de técnicas, estados del alma. ¿Quién no sufrió las acometidas del burlón, que ha tenido tantos imitadores, pero no sucesores?