Debido a su delicado estado de salud, un grupo de amistades y compañeros organizó el pasado martes 13 un emotivo homenaje al querido amigo Mario Maldonado Guevara, en reconocimiento a su larga trayectoria como periodista y militante revolucionario. Con Mario nos conocemos desde la década de los 60s, cuando siendo adolescentes, estudiantes de secundaria, aprendimos a tirarle piedras a la Luna con la intención de tocarla. Pertenecemos a la generación de jóvenes que vimos la luz de este valle de lágrimas en los años de la Primavera Democrática; nacimos con la Revolución y tenemos en común varias coincidencias, entre ellas, ser sobrevivientes del grupo de dirigentes del FUEGO1, que encabezó la rebelión estudiantil y popular de Marzo y Abril de 1962 en contra de la dictadura militar del gobierno de Miguel Ydígoras Fuentes.
En los 70s, compartimos vecindad en el mismo barrio y nos reencontramos en la Universidad de San Carlos, primero en la dirigencia estudiantil universitaria, y más tarde en la División de publicidad de la Universidad, como parte del equipo de redacción del semanario «7 días en la Usac», dirigido por el recordado colega y amigo Manuel González2. Como se recordará, en ese entonces la comunidad universitaria vivía uno de los períodos más difíciles de su historia, por el acoso y represión política e ideológica de la dictadura militar contrainsurgente, presidida por el general Lucas García. Este semanario denunciaba los crímenes cometidos contra funcionarios, académicos, catedráticos, profesionales, estudiantes universitarios y pobladores, a la vez que socializaba la labor docente, científica, de investigación y extensión, propias de la Academia y fiel a su compromiso social, sin paliativos y con firmeza señalaba al Estado, sus aparatos de seguridad y grupos paralelos, como responsables de abusos y violaciones a los Derechos Humanos.
En ese medio de expresión, Mario mostró sus habilidades de comunicador, redactor, diagramador, audaz entrevistador y ojo de águila para la fotografía. Para ese momento, Mario tenía acumulada una vasta experiencia periodística, adquirida en medios escritos como Diario El Gráfico, dirigido por Jorge Carpio Nicolle3. Más tarde, Mario se enroló en el equipo reporteril del periódico Nuevo Diario dirigido por Mario Solórzano Foppa, quien tiempo después fue detenido y desaparecido por órdenes de la dictadura militar. Nuevo Diario se distinguió por hacer un periodismo distinto, con una línea editorial independiente, sin ataduras con los tradicionales grupos de poder ni con los gobernantes militares.
Después de la firma de los Acuerdos de Paz en 1996, con Mario y otros antiguos compañeros decidimos rescatar la memoria histórica de las jornadas patrióticas de Marzo y Abril de 1962. Desde entonces, cada año hemos organizado distintas actividades para recordar esas jornadas patrióticas y rendir homenaje a las víctimas de la represión militar. Este año, se llevará a cabo un foro el jueves 29 de abril en el Paraninfo Universitario a partir de las 17:30 horas, por lo que desde ya invitamos a asistir.
En el homenaje a Mario, tuve el privilegio de representar a la compañera Chiqui Ramírez y entregarle en su nombre un ejemplar de La Llave, novela de la que ella es autora y cuya dedicatoria dice: «Pepe, este es el resultado del curso intensivo de redacción que en medio de la selva, el hambre, las diarreas, la malaria y la hepatitis, me impartiste. Espero que lo disfrutes. Con el cariño solidario de siempre, hay te alcanzo.» Firma Chiqui Ramírez.
1 Frente Unido del Estudiantado Guatemalteco Organizado, organización estudiantil de secundaria que encabezó la rebelión de 1962 contra la dictadura militar.
2 Durante la administración del Rector Magnífico Saúl Osorio Paz.
3 Carpio Nicolle se distinguió también por su actividad política partidista. Fundador del partido Unión del Centro Nacional UCN, fue asesinado por paramilitares cuando retornaba del Occidente del país, luego de una gira de trabajo proselitista.