El célebre director cinematográfico español Luis Buñuel será homenajeado con una muestra retrospectiva de sus obras en el 58º Festival Internacional de Cine de Berlín, que se realizará del 7 al 17 de febrero de 2008.
«Buñuel perteneció a la vanguardia artística del siglo XX y desarrolló un nuevo lenguaje en el cine que influyó a las actuales generaciones de cineastas, por eso tributamos con nuestra retrospectiva un homenaje a la obra de este importante director», dijo Dieter Kosslick, director del festival, citado en un comunicado de prensa.
La muestra incluirá una amplia selección de sus filmes, así como de las películas en las que Buñuel trabajó como asistente de dirección, guionista y productor.
En total serán exhibidas alrededor de 40 obras. Además de las proyecciones, tendrán lugar una serie de conferencias y discusiones sobre su obra a la que han sido invitadas diversas personalidades.
Los organizadores del festival esperan contar con la presencia de la actriz francesa Catherine Deneuve, una de las grandes estrellas dirigidas por el genial director español.
«Clasificar a Buñuel es imposible. Su grandeza radica en su peculiar forma de ver las cosas», afirmó Rainer Rother, director de la sección Retrospectiva de la Berlinale.
Todo comenzó con «Un perro andaluz» (1928), sobre un guión de Salvador Dalí y del propio Buñuel, financiado con dinero de la madre de éste.
El cortometraje no tardaría en convertirse en el manifiesto cinematográfico del grupo surrealista, al que pasaría a pertenecer Buñuel gracias a Ramón Gómez de la Serna, Juan Larrea y el propio Dalí.
«Inventó el surrealismo fílmico, causó escándalo con obras de crítica social y alcanzó la fama con sus sarcásticos retratos de la burguesía europea», comentó Rother.
Vino después «La edad de oro» (1930), que desató una ola de consternación, durante la que Buñuel y su película fueron calificados de anticlericales.
Incluso el Estado francés llegó a prohibir su exhibición.
A lo largo de toda su carrera Buñuel confrontaría permanentemente la censura estatal y eclesiástica, especialmente con su producción hispano-mexicana «Viridiana» (Palma de Oro del Festival de Cine de Cannes de 1961), tildada de blasfema e inmediatamente prohibida en la España de Franco.
Las protestas y los filmes rodearían a Buñuel con esa aureola de obra prohibida que le acompañaría hasta el fin de la dictadura franquista.
Las historias de los escándalos mostrarían hasta qué grado son influídas las valoraciones religiosas, política o culturales por las circunstancias de la época.
Tras comenzar su carrera en Francia, Buñuel, nacido en Calanda (Teruel, España) en 1900, vivió después en su país natal, en Estados Unidos y a partir de la década de 1940 en México, donde encontró una nueva patria al igual que muchos otros intelectuales y artistas españoles, y donde falleció en 1983.
«Los olvidados», un filme sobre los niños de la calle mexicanos, marcará el regreso de Buñuel en Cannes en 1951, donde recibió el premio a la mejor dirección.
El período mexicano será el más fructífero de la obra de Buñuel. En «El» (1952/53), «Ensayo de un crimen» (1955) y en «El ángel exterminador» (1962) adquiriría su peculiar estilo cinematográfico.
Realidad, sueño y fantasía están muy unidos en sus películas, junto con las burlas que tanto caracterizaron el lenguaje «buñuelesco».
Buñuel trabajó con grandes actrices: además de Catherine Deneuve («Belle de jour», 1966, y «Tristana», 1970), con Jeanne Moreau («Diario de una camarera», 1964), Silvia Pinal («Viridiana», «El angel exterminador» y «Simón del desierto», 1965) y Simone Signoret («La muerte en este jardín», 1956).
Intensa fue su labor también con actores como Fernando Rey y Michel Piccoli, pero especialmente con Jean-Claude Carrií¨re, coguionista de su última etapa francesa, que se cierra con «El discreto encanto de la burguesía» (1972), «El fantasma de la libertad» (1974) y «Ese oscuro objeto del deseo» (1977).