La minoría hispana en Estados Unidos se identifica mayoritariamente con el Partido Demócrata y aprueba la gestión del presidente Barack Obama, pero se siente poco motivada para ir a votar en las legislativas del 2 de noviembre, según un sondeo publicado hoy.
Dos tercios de los hispanos registrados para votar (65%) están dispuestos a dar de nuevo su apoyo a los candidatos demócratas en sus distritos electorales, en comparación con el 22% que se decanta por los republicanos, según el sondeo del centro de estudios Pew Hispanic Center.
Ese porcentaje es muy similar al 67% de votos hispanos que obtuvo Obama cuando se alzó con la victoria en noviembre de 2008, frente al republicano John McCain (31%).
«Sin embargo, los votantes registrados hispanos parecen estar menos motivados para acudir a las urnas que otros votantes», explicó el informe.
Solamente la mitad de esos hispanos ya registrados para ir a votar están totalmente seguros de que participarán en los comicios, en los que el Partido Demócrata se juega su mayoría en el Congreso (Cámara de Representantes y Senado).
A nivel nacional, un 70% de los votantes estadounidenses registrados se declara listo para acudir a las urnas.
Un 32% de votantes hispanos ha «pensado mucho» en los comicios, en contraste con el 50% del resto de votantes a nivel nacional.
Más preocupante aún para los demócratas, los hispanos republicanos «parecen más inclinados a acudir y votar», señala el sondeo.
El 44% de los hispanos republicanos está «pensando mucho» en las elecciones, frente al 28% de los hispanos que se declaran demócratas.
El 2 de noviembre Estados Unidos renueva totalmente su Cámara de Representantes, un tercio del Senado, y elige además a los gobernadores de sus 50 estados.
Los republicanos tienen una intención de voto del 49% frente al 43% de los demócratas, una ligera recuperación para estos últimos, según un sondeo nacional publicado este martes por el Washington Post y ABC News.
Los hispanos acudieron masivamente a las urnas en noviembre de 2008, casi 10 millones de personas.
Dos años después, y a pesar del desencanto que cunde en el país, el 63% de los hispanos sigue aprobando la gestión de Obama, frente al 47% del resto de votantes, según la medición del Pew Hispanic Center.
Los hispanos no se sienten defraudados por la ausencia de una reforma migratoria, una de las promesas de Obama antes y tras su llegada al poder. Pero ello es porque los hispanos no creen que esa sea la prioridad número uno para la comunidad.
Los hispanos, que suman 45 millones de personas y son considerados la minoría en auge en Estados Unidos, están ante todo preocupados por la educación, el desempleo y la salud.
Los temas migratorios sólo llegan en quinto lugar en su lista de preocupaciones, a pesar de que un 66% de los votantes registrados asegura que han hablado con alguien de política migratoria al menos una vez en el último año.
El desempleo entre los hispanos ascendió al 12% en agosto, en comparación con el 9,6% de media nacional.
La comunidad se ha visto igualmente muy desalentada por el impacto de la quiebra inmobiliaria.
Cerca de la mitad (47%) de los hispanos reconoce que son los demócratas los que más se preocupan por su suerte, pero ese motivo no parece ser suficiente para motivarlos a ir a votar.
El sondeo del Pew Hispanic Center, uno de los centros de estudio más reputados sobre la minoría, se basó en entrevistas telefónicas con 1.375 hispanos adultos, incluidos 618 votantes registrados.