Hillary se queja de ataques sexistas


Hillary Clinton, senadora de Nueva York, recibió el apoyo del sector de feministas.

La candidata a la Casa Blanca Hillary Clinton, en serias dificultades para obtener la investidura demócrata, denunció hoy ataques sexistas «profundamente hirientes» mientras recibe apoyo de mujeres para seguir en carrera.


En lo que parece ser el ocaso de su intento de convertirse en la primera mujer presidente de Estados Unidos, la ex primera dama tocó el tema de la discriminación por sexo que ha sido por largo tiempo denunciada por sus seguidores.

«Ha sido profundamente hiriente para millones de mujeres», indicó Clinton en una entrevista al diario The Washington Post, en la que afirmó que la prensa ha tenido una actitud tolerante frente a los ataques sexistas.

«Creo que esta campaña ha sido innovadora en muchos sentidos. Pero ciertamente ha sido desafiante dadas algunas actitudes de la prensa», indicó la ex primera dama, que se disputa la nominación demócrata con el joven senador Barack Obama.

«Deberí­a haber igual tratamiento con respecto al sexismo que frente al racismo cuando muestra su fea cara», señaló, y agregó que «parece que al menos a la prensa no le ha molestado tanto el rencor que ha sido engendrado por personas que son nada menos que misóginos».

Mientras, mujeres que apoyan a Clinton colocaron un anuncio a página entera en el New York Times que dice «No tan rápido», en referencia a que la ex primera dama deberí­a permanecer hasta el fin -el 3 de junio- en la carrera por la nominación demócrata para las presidenciales estadounidenses.

«La voz de Hillary es NUESTRA voz, y ella habla por todas nosotras», afirma el texto, pagado por un grupo no dependiente de la campaña de la senadora, llamado WomenCount.

«Queremos que Hillary se mantenga en la carrera hasta que se haya depositado el último voto, hasta que se haya contado hasta el último voto y estemos seguras de que nuestras voces fueron escuchadas», agrega.

Mientras, Barack Obama se colocaba más cerca de proclamarse el candidato demócrata hoy cuando se realizan las primarias en Kentucky y Oregon, donde espera alcanzar un número suficiente de delegados para reclamar la nominación, según asesores.

«Una mayorí­a clara de delegados enviará un mensaje inequí­voco: la gente habló y está lista para el cambio», indicó el director de la campaña de Obama, David Plouffe, en un correo electrónico para recaudar fondos enviado ayer.

Geraldine Ferraro, quien antes que Clinton habí­a sido la mujer que más lejos habí­a llevado una carrera polí­tica al haber sido candidata a la vicepresidencia estadounidense en 1984, afirmó que el sexismo ha sido «desenfrenado» en la campaña presidencial.

«El sexismo ha estado latente en este paí­s por largo tiempo. En esta campaña, fue desenfrenado», dijo Ferraro al programa Today Show de NBC.

«Hay una diferencia real en este paí­s. No está bien ser racista. Pero es casi aceptable ser sexista», estimó la lí­der demócrata, quien recordó un mitin de Clinton en Nueva Hampshire cuando alguien en la audiencia levantó una pancarta que decí­a «Plancha mi camisa».

«Imagí­nense que alguien en un acto de Barack Obama dijera «Pule mis zapatos». Esa persona hubiera sido abrumada por los medios y le hubieran increpado ¿es usted racista? Hillary casi no vio medios que resaltaran su caso. No es sólo la campaña de Obama. Es como la prensa ha manejado este asunto», dijo.