La precandidata demócrata Hillary Clinton libra hoy una batalla decisiva para sus aspiraciones presidenciales con su rival Barack Obama, centrada en el electorado hispano en las primarias de Texas (sur) y en las duras críticas contra el TLCAN en Ohio (norte).
La ex primera dama, como lo admitió su marido Bill Clinton, necesita imponerse en Texas y Ohio, dos estados importantes, y si es posible con una amplia ventaja para mantener vivas sus esperanzas de convertirse en la candidata demócrata para las elecciones presidenciales del 4 de noviembre.
Por su parte, el senador por Illinois llega a esta nueva ronda de primarias, que también se celebran en Vermont y Rhode Island (noreste), con la meta de dar la estocada final, tras acumular 11 triunfos consecutivos y disponer de una ventaja parcial de 150 delegados para la convención de agosto.
Del lado republicano, el senador por Arizona John McCain, de 71 años, es el claro favorito para convertirse en el aspirante a la sucesión de George W. Bush, al disponer de una clara ventaja sobre sus dos últimos rivales, el ex pastor bautista Mike Huckabee y el congresista tejano Ron Paul.
Entre los demócratas, las encuestas prevén otra pelea muy reñida. Según un sondeo de la Universidad Quinnipiac de Ohio, Clinton ganaría con el 49% de los votos, frente a 45% para su adversario. En Texas, Obama dispondría de un punto de ventaja (46%), según una encuesta de MSNBC.
La suerte de la senadora, que prometió proseguir su campaña hasta las primarias de Pensilvania a fines de abril en caso de victoria este martes, depende en gran parte del apoyo que pueda lograr en la comunidad hispana de Texas, que podría alcanzar el 40% de participación en las primarias demócratas.
Si Clinton, de 60 años, mantiene el fuerte apoyo que logró en California o Nevada entre los latinos, podría frenar la campaña triunfal de su joven adversario, de 46 años, que centró su campaña en la necesidad de un «cambio».
Una encuesta publicada el lunes por Newlink Research, pareció confirmar esa tendencia, al dar a la senadora un 74% de intención de los votos latinos, frente a sólo 19% para Obama, a pesar de sus intensos esfuerzos de las últimas semanas por arrancarle votos hispanos a su rival.
En Texas viven 8,4 millones de hispanos, cerca del 36% de la población, que representaron en 2004 el 22,4% del electorado, según cifras del Pew Hispanic Center y del Consejo Nacional de la Raza (NCLR), la mayor organización latina del país.
Clinton, que se impuso en los mayores estados del país como California o Nueva York, requiere asimismo un triunfo en Ohio, donde tanto ella como su adversario se comprometieron a renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), tan pronto lleguen a la Casa Blanca.
Los dos candidatos mantuvieron varios cruces de acusaciones en las últimas semanas por dicho acuerdo comercial, muy impopular en el estado industrial de Ohio, donde es a menudo culpado de la pérdida de decenas de miles de empleos desde su entrada en vigencia el 1 de enero de 1994 bajo la presidencia de Bill Clinton.
El lunes, Clinton acusó a su adversario de doble lenguaje, al basarse en informaciones de la prensa canadiense, citando contactos entre un asesor de Obama y diplomáticos del país vecino para tranquilizarlos sobre el respeto del TLCAN en caso de victoria electoral.
El último conteo de delegados a la convención demócrata –realizado por RealClearPolitics luego de cada interna estatal– muestra que Obama va primero con 1.389 contra 1.279 de Hillary Clinton.
Para ganar formalmente la investidura demócrata un precandidato necesita alcanzar un total de 2.025 delegados.
Las primarias del estado de Ohio comenzaron en la mañana de este martes en una decisiva jornada electoral que podría relanzar las aspiraciones de Hillary Clinton o reforzar el liderazgo de Barack Obama en la carrera demócrata a la Casa Blanca.
Primarias de los partidos Republicano y Demócrata tienen lugar este martes en los estados de Ohio, Vermont, Rhode Island y Texas, en el que también habrá un «caucus» (asamblea partidaria) más tarde en la jornada.
En las primarias demócratas de este martes están en juego 444 delegados, contra 265 en el caso de de los republicanos, cuya carrera se espera quede definida en la jornada en favor de John McCain.