Hillary promete ayuda frente a la violencia


Hillary Clinton, secretaria estadounidense de Estado, efectuó una visita sorpresa a Irak, y fue recibida por el Primer Ministro de ese paí­s, Nuri al Maliki (D). FOTO LA HORA: AFP HO-PM

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, prometió hoy en Bagdad, adonde llegó en visita sorpresa, que su paí­s dará a los iraquí­es los medios para garantizar su seguridad, tras una nueva oleada de violencia.


«Seguiremos trabajando muy, muy duro para daros las herramientas que les permitirán tener un paí­s más seguro», declaró Clinton a un centenar de iraquí­es de la sociedad civil reunidos en la embajada de Estados Unidos en Bagdad, cuando faltan nueve semanas para la retirada de las tropas estadounidenses de las ciudades iraquí­es.

«Trabajaremos estrechamente con el gobierno iraquí­ y las fuerzas de seguridad iraquí­es durante la retirada de nuestras tropas», afirmó Clinton que cumplí­a así­ su primera visita a Irak desde su nombramiento, en enero pasado, como jefa de la diplomacia de Estados Unidos en el gobierno de Barack Obama.

Clinton llegó a Bagdad al dí­a siguiente de un doble atentado suicida que mató a 58 personas cerca del mausoleo del imán Musa al Kadhim, uno de los más importantes lugares santos chiitas en la capital iraquí­.

Al menos 140 personas murieron desde el jueves en una serie de atentados suicidas cometidos contra peregrinos chiitas iraní­es, una oleada de ataques que recuerda los peores momentos de las violencias interconfesionales en Irak. Se trata también del mes más mortí­fero de 2009, con 250 muertos y alrededor de 700 heridos.

Clinton llamó a los iraquí­es a la unidad.

«No hay nada más importante que la unidad de Irak», sostuvo. «No les vamos a decir cómo resolver los asuntos polí­ticos internos (de Irak). Ustedes deben decidirlo», agregó, antes de considerar que Estados Unidos «necesita estar seguro de que ustedes respaldan una poderosa fuerza de seguridad (iraquí­) no confesional y haremos lo posible para que ello ocurra».

En 2008, el nivel de violencia en Irak se redujo luego de que las fuerzas estadounidense-iraquí­es reclutaran masivamente a milicias de ex insurgentes.

Pero la reciente oleada de ataques ha puesto en tela de juicio la capacidad de las fuerzas iraquí­es para asumir solas la seguridad del paí­s.

Clinton afirmó «no temer en este momento» un recrudecimiento de este tipo de violencia, que Irak conoció lamentablemente en 2006, tras un atentado en Samarra contra un lugar santo del chiismo.

«Los atentados suicida, terribles por la cantidad de muertos y heridos que provocan (…) son la señal desafortunadamente trágica de que los partidarios del rechazo temen que Irak vaya en la dirección correcta», dijo la secretaria de Estado norteamericano.

Clinton se reunió con el general Odierno y luego con el representante especial del secretario general de la ONU en Irak, Staffan de Mistura.

También tení­a previsto reunirse con el presidente iraquí­ Jalal Talabani, el primer ministro Nuri al Maliki y su homólogo Hoshyar Zebari.

«Queremos garantizar de nuevo al pueblo iraquí­ nuestro compromiso en favor de la estabilidad, la seguridad y la autosuficiencia de Irak», dijo Clinton poco después de su llegada.

La visita de Clinton tiene lugar a nueve semanas de la retirada de las tropas estadounidenses de las ciudades iraquí­es, que deberán abandonar el paí­s de aquí­ a finales de 2011.

Su llegada a Irak tiene lugar dos semanas después de la visita sorpresa que hizo a Bagdad el propio presidente Obama, que advirtió que los próximos 18 meses serán decisivos para este paí­s.

A fines de febrero, Obama anunció que la mayor parte de los 140.000 soldados desplegado en Irak habrán abandonado el paí­s antes del 31 de agosto de 2010 y que permanecerá una fuerza de 35.000 a 50.000 hombres.

El acuerdo acalzado entre Bagdad y Washington estipula la retirada total de las fuerzas estadounidenses antes de fines de 2011.