La senadora Hillary Clinton, que cayó derrotada en las primarias, llamó anoche a los demócratas a cerrar filas detrás de su ex rival Barack Obama y emocionó a los delegados que participan en la convención demócrata con un vibrante discurso.

«Estoy aquí como una orgullosa partidaria de Barack Obama», afirmó nada más empezar su discurso la ex primera dama, quien fue largamente ovacionada a su llegada al escenario, con los delegados de pie, algunos llorando de emoción y otros muchos vitoreando su nombre en el Pepsi Center de Denver
«Ya sea que me hayan votado a mí o a Barack, ha llegado el momento de unirnos como un solo partido y con un único objetivo», añadió Clinton, antes de despejar cualquier duda sobre su apoyo a su ex rival, con un rotundo: «Barack Obama es mi candidato y debe ser nuestro presidente».
Con su marido Bill Clinton en la audiencia, la senadora recordó su lucha por los derechos de la mujer y una mejor cobertura médica para todos los estadounidenses, antes de subrayar: «el destino de nuestra nación y el futuro de nuestros niños está en juego» en las elecciones del 4 de noviembre.
Desde Montana, donde se encuentra en campaña, Obama saludó el «extraordinario» llamado de su ex rival en la interna partidaria. Si derrota al republicano John McCain, se convertiría en el primer presidente negro de Estados Unidos.
En cambio, los republicanos pusieron de relieve que la ex primera dama no haya mencionado la experiencia de su ex rival, reiterando su ofensiva para tratar de sembrar discordia en el seno de los demócratas entre los partidarios de Clinton y del senador por Illinois.
«La senadora Clinton dejó claro durante su campaña que Obama no estaba listo para ser el comandante en jefe», recordó Tucker Bounds, portavoz del equipo de McCain. «En ningún momento esta noche, cambió de opinión. En ningún momento, dijo que Obama estaba listo para dirigir», destacó.
Algunas cicatrices siguen abiertas entre los demócratas, como lo demostraron cientos de partidarios irreductibles de la ex primera dama que manifestaron de mañana en Denver, dejando claro su disconformidad con los resultados de las primarias.
Desde el inicio el lunes de la convención, los equipos de Clinton y Obama intentaron limar asperezas. Recientes sondeos indican que entre 20 y 30%% de los seguidores de Clinton votarán por el candidato republicano, John McCain, o por el candidato de otro partido.
Por otra parte, las autoridades judiciales estadounidenses descartaron la existencia de pruebas de que los tres hombres detenidos el domingo antes de la apertura de la Convención Demócrata tuvieran un plan creíble para asesinar a Obama.
«Hay insuficiente evidencia de que hubiera algún tipo de plan o amenaza, pero nos mantendremos abiertos al investigar», dijo el fiscal estadounidense Troy Eid, en rueda de prensa.
En Denver, los principales responsables hispanos del partido se movilizaron asimismo para convencer a los electores de una comunidad que apoyó masivamente a Clinton durante las primarias.
«Necesitamos unidad», dijo el alcalde Los íngeles Antonio Villaraigosa. «Esta nación está muy dividida. Si queremos ganar vamos a tener que reunir a los que apoyaron a Hillary Clinton, a Bill Richardson, Joe Biden y Barack Obama», afirmó.
La esposa del precandidato demócrata a la presidencia, Michelle Obama, que también presenció el discurso de Clinton, hablará el miércoles con los delegados hispanos, adelantó a la AFP una fuente de la campaña, bajo anonimato.
La convención de Denver (Colorado, oeste), donde 12%% del electorado es de origen latinoamericano, da la oportunidad a Obama de hacerse conocer y presentar apoyos como el del gobernador demócrata del vecino Nuevo México, el hispano Richardson.
La senadora Hillary Clinton evitó afirmar que el precandidato demócrata a la Casa Blanca Barack Obama está listo para dirigir el país, en su discurso de la noche de este martes en la convención demócrata de Denver (oeste), cuestionó la campaña del republicano John McCain.
«La senadora Clinton dejó claro durante su campaña que Obama no estaba listo para ser el comandante en jefe», recordó Tucker Bounds, un portavoz del equipo de McCain.
«En ningún momento esta noche, cambió de opinión. En ningún momento, dijo que Obama estaba listo para dirigir», afirmó, antes de asegurar que «millones de partidarios de Clinton y de estadounidenses siguen preocupados por su capacidad para ser presidente».
En su discurso en Denver, Clinton llamó a cerrar filas detrás de Obama para que pueda derrotar a McCain en las elecciones del 4 de noviembre.
El aspirante a la Casa Blanca, Barack Obama, saludó el «extraordinario» llamado de su ex rival en la interna partidaria, Hillary Clinton, a la unidad demócrata.
El senador por Illinois calificó el discurso de Hillary Clinton durante la convención del Partido Demócrata en Denver como «extraordinario», «excelente» y «firme».
«Fue excelente. Fue un discurso firme. Dejó claro que vamos a estar unidos en noviembre y porqué vamos a ganar esta elección», afirmó, según declaraciones difundidas por su campaña.