Hijo de Sarkozy se retira


Jean, hijo del presidente francés Nicolás Sarkozy. FOTO LA HORA: AFP LIONEL BONAVENTURE

La oposición al presidente francés Nicolas Sarkozy recibió hoy con satisfacción el anuncio de su hijo Jean Sarkozy de renunciar a dirigir el mayor distrito de negocios de Europa, poniendo fin a las acusaciones de nepotismo.


Ayer, un dí­a antes de convertirse en nuevo integrante del consejo de administración del Establecimiento Público de Urbanismo de la Defense (EPAD), Jean Sarkozy, estudiante de segundo año de derecho de 23 años, anunció por televisión que renunciaba a su candidatura a presidirlo.

«Seré candidato al cargo de administrador (…), pero si me eligen no aspiraré a la presidencia», declaró el jueves Jean Sarkozy en el telediario central del canal público de televisión France 2.

«No quiero una victoria salpicada por la sospecha», añadió el hijo del presidente francés Nicolas Sarkozy, sobre quien llovieron acusaciones de nepotismo de la oposición de izquierda tras el anuncio de esa polémica candidatura.

Jean Sarkozy, diputado provincial desde junio de 2008 por Neuilly sur Seine, adinerado distrito del oeste de Parí­s del que su padre fue alcalde (1983-2002), en el departamento de Hauts de Seine, fue elegido el viernes, como se preveí­a, nuevo integrante del consejo de administración del EPAD.

El hijo del primer matrimonio de Nicolas Sarkozy, que se separó de su primera esposa en 1989, obtuvo los 30 votos de la mayorí­a del departamento (de la gobernante Unión para un Movimiento Popular (UMP) junto a Nuevo Centro (NC), frente a los 15 votos que recibió la candidata de la izquierda, Nadine Garcí­a, del Partido Comunista Francés (PCF).

El EPAD, que el propio presidente galo dirigió en 2005 y 2006, mueve miles de millones de euros anuales en la gestión urbaní­stica de La Defense, moderno distrito conocido en el mundo entero por un gran arco que en su interior podrí­a contener a la catedral de Notre Dame.

La oposición se congratuló de la decisión del joven Sarkozy, interpretándola como un paso atrás de su padre, que hasta habí­a recibido ataques de la prensa extranjera.

«Es un poder acorralado, frágil, que renuncia a cometer un abuso», estimó el diputado socialista Arnaud Montebourg, una de las puntas de lanza de la protesta de las últimas dos semanas.

El portavoz del Partido Socialista, Benoit Hamon, consideró que Sarkozy padre «renunció por la presión de la indignación popular».

Según una encuesta del instituto CSA difundida la semana pasada, el 64% de los franceses criticó esa candidatura, entre éstos un 51% de simpatizantes de la derecha.

La gobernante UMP saludó la «madurez» y la «sabidurí­a» del joven Sarkozy, pese a defender, durante 15 dí­as, la «legitimidad» de su candidatura.

«Lo que es seguro, es que en los próximos años, lucharé ante los electores», advirtió el jueves por la noche Jean Sarkozy, que semanas atrás cambió la melena rubia de le habí­a valido el mote de «prí­ncipe Jean» por cabello corto y gafas, que le dan un aspecto más serio.

En todo caso, para el diario británico The Independent, la República francesa se anotó un punto contra «el emperador Nicolas I».