Higuaín, el cazagoles del Real Madrid


depo23_1

«Si no tengo un perro para ir a cazar, pero tengo un gato, voy con el gato. Cazaré peor, cazaré menos, pero es lo que hay», argumentó en diciembre de 2010 el técnico del Real Madrid, José Mourinho, antes de jugar contra el Zaragoza.

Por ALEX OLLER BARCELONA / Agencia AP

El portugués no estaba contento porque consideraba que su plantel lucía corto de delanteros y, además, se le había lesionado su favorito, el argentino Gonzalo Higuaín, con lo que se sentía forzado a alinear al francés Karim Benzema.

«Si no tienes a Higuaín, tienes un problema», zanjó molesto.

El Madrid venía de ser goleado 5-0 en su anterior visita, el primer clásico de Mourinho en el Camp Nou. La derrota humillante le dejó dos puntos por debajo del Barcelona en la clasificación y marcó el punto de inflexión del campeonato, el tercero consecutivo conquistado por el club azulgrana.

Dos temporadas después, las cosas han cambiado en la liga española y en el Madrid, donde tanto Higuaín como Benzema están plenamente asentados en el plantel campeón de la temporada 2011-2012. Las 33 dianas entre ambos en la pasada edición bastaron para convencer el portugués de que no era necesario reforzar el plantel.

Tanto es así que, en vísperas del tercer clásico de la temporada mañana en Barcelona, Mourinho se debate sobre la conveniencia de alinear a uno u otro ante el gran rival.

Incluyendo la Supercopa ganada al cuadro catalán en el arranque, el portugués tan solo ha repetido un once en lo que va de campaña, e Higuaín y Benzema nunca han formado juntos de inicio, con seis titularidades para el argentino y cuatro para el francés.

Apodado Pipita, el primero tuvo dudas sobre su continuidad a lo largo de la pasada campaña y, tentado por las ofertas económicas de grandes clubes como París Saint Germain, Chelsea o Juventus, se planteó seriamente un cambio de aires, ansiosos por asegurarse un rol protagonista. Solo tras hablar con Mourinho, admirador de su capacidad de lucha e inteligencia para interpretar como nadie el fútbol directo que propone, Higuaín quedó convencido y accedió a una renovación de contrato oficiosa, con aumento de ficha incluido.

El delantero empezó el curso a todo tren, sumando a su gol en el choque de vuelta de la Supercopa, tres dianas más en las tres primeras fechas ligueras. Pero sus críticos esperan una actuación convincente en el clásico, pues de Higuaín se sigue reclamando una mayor presencia en las grandes citas.

Xavi Hernández, volante azulgrana, no se cuenta entre sus detractores y alertó en la previa del peligro de los movimientos de los atacantes madridistas. «Juegan directo y buscaran la espalda de nuestros centrales, intentando aprovechar los espacios que dejamos libres. Habrá que hacer vigilancias sobre los descolgados para cuando recuperen la pelota».

El desmarque de ruptura es la especialidad de Higuaín, cuya innata capacidad para transitar en el alambre el fuera de juego y poderoso tren inferior permiten intuir y controlar pases al hueco que otros delanteros apenas alcanzar a oler.

Ese olfato de cazador de balones y, por extensión, de goles le redime a menudo de lo que algunos consideran fallos clamorosos cuando encara al arquero. La leyenda sobre su escasa fiabilidad definidora obedece a sus inicios con el Madrid, hace ya siete temporadas, cuando aterrizó con 19 años en la capital española procedente de River Plate en el mercado invernal.

Pero en su primera etapa bajo la dirección de Fabio Capello anotó dos goles en 23 partidos. En ese equipo figuraba todavía un mito del madridismo como Raúl González en época de esplendor, una primera espada como el brasileño Ronaldo y uno de los arietes más prolíficos del fútbol europeo, el holandés Ruud Van Nistelrooy.

Asignados pues los papeles principales, el novato debió amoldarse al rol de animador de partidos complicados o jugador de refresco. Aun así, la hinchada perdonó su falta de puntería en el penúltimo choque de aquella temporada en Zaragoza, cuando sustituyó a Raúl al descanso y participó en el tanto del empate del Madrid, rescatando un punto decisivo en la conquista de la liga.

Aunque la progresión fue paulatina (9 goles en 34 partidos la campaña 2007-2008, 23 en 43 la 2008-2009, 29 en 40 la 2009-2010, 13 en 25 la 2010-2011 y 26 en 52 la 2011-2012), el magnetismo con la grada del Santiago Bernabéu se fraguó aquella noche y, mientras el club fichaba y desechaba delanteros como Klaas Jan Huntelaar, Antonio Cassano, Robinho, Arjen Robben o su compatriota Javier Saviola sin mayor trauma, el argentino resistía año tras año a los intentos del presidente, Florentino Pérez, de prescindir de su figura.

No es ningún secreto que el millonario constructor siempre prefirió a Benzema, apuesta personal a diferencia de Higuaín, fichado por su antecesor Ramón Calderón. La llegada de Mourinho en 2010 parecía beneficiar el juego vivaracho y dinámico del suramericano, pero la cuerda se ha mantenido tensa hasta hoy por el excelente rendimiento de ambos delanteros y la constante presión de Pérez a favor de su protegido.

Obsesionado con desbancar al Barsa, el mandatario otorgó poderes casi absolutos a Mourinho a la hora de hacer y deshacer en el club, pero a cambio exigió un mayor protagonismo de Benzema, quien no acababa de convencer al técnico.

La fuerte personalidad de Higuaín juega de momento a favor en su relación con Mourinho, que siempre ha reprochado al francés una teórica falta de combatividad y reconoció en una entrevista a la CNN que «Higuaín es el menos vanidoso de mis jugadores. Podría ir a entrenar en pijama».

Aficionado a jugar al parchís con el canterano Alvaro Morata, Higuaín es un animal tranquilo lejos del rectángulo de juego, donde suele sacar el genio como ocurrió en la derrota en Sevilla por la cuarta fecha, cuando se peleó con todos los rivales que le salieron al paso.

Fue el primer partido liguero en que se quedó sin marcar y no ha vuelto a impactar la red desde entonces. En caso de ser el escogido para el clásico buscara truncar la racha con una sola certeza: si sale, saldrá morder. Cosas de cazagoles.

CLÁSICO
Pendientes de Piqué

La evolución física de central del Barcelona Gerard Piqué marca las horas previas al clásico de la liga española de fútbol que disputarán este domingo el Barsa y el Real Madrid en feudo catalán.

Los locales, cómodamente situados en la cima de la clasificación con 18 puntos y ocho de ventaja sobre el gran rival blanco, aspiran a seguir perfectos en el campeonato con su séptimo triunfo en siete fechas, lo que supondría el récord histórico del club.

Para ello el técnico Tito Vilanova espera recuperar a Piqué, titular habitual pero inactivo en partidos y entrenamientos desde el 19 de septiembre, cuando se lesionó el pie izquierdo en partido de la Liga de Campeones frente al Spartak de Moscú.

El zaguero probará en la sesión de la tarde del sábado antes de tomar una decisión sobre la conveniencia de infiltrarse para el clásico. Si el diagnóstico es negativo, la defensa formaría probablemente con dos mediocampistas reconvertidos: Alex Song y el argentino Javier Macherano.

Recuperado Andrés Iniesta, Vilanova también deberá buscarle acomodo en el once, con lo que Cesc Fábregas, Pedro Rodríguez, David Villa, Cristian Tello y el chileno Alexis Sánchez se disputan los dos puestos atacantes junto al argentino Lionel Messi.

Aparentemente aparcada la polémica entre el defensor Sergio Ramos y el timonel José Mourinho, el Madrid espera iniciar su remontada en la tabla clasificatoria con un triunfo que reduzca la desventaja respecto al Barsa a cinco puntos. Un margen de 11 en caso de victoria azulgrana sería un golpe importante a la moral madridista cuando apenas se ha disputado el primer tramo de campeonato.

No se anticipan sorpresas en la retaguardia «merengue» ni tampoco en el doble pivote del medio campo, a menos que Sami Khedira, con molestias físicas, acabe cediendo su lugar a Michael Esssien.

Pero Mourinho sopesa dar un golpe de efecto en el Camp Nou con la posible reaparición del brasileño Kaká, que anotó una tripleta en el amistoso con el Millonarios colombiano y tuvo un buen desempeño el miércoles, en la goleada por 4-1 sobre el Ajax.

Arriba, la duda reside entre Karim Benzema y el argentino Gonzalo HIguain para acompañar a su compatriota Angel Di María y a Cristiano Ronaldo.

Benzema fue titular en Amsterdam y anotó un golazo, pero solo Mourinho sabe si el partido sirvió de rodaje al francés o, por el contrario, reservó al argentino con vistas al clásico.

«Tengo confianza total en mi equipo. Los jugadores han entendido que era obligatorio cambiar y estar más concentrados. Han cambiado el chip y así es más fácil que nos pasen cosas buenas», declaró este sábado Mourinho. «Nuestra preocupación es jugar bien para recuperar nuestro nivel de campeones y estamos mejorando. Los dos llegamos iguales al clásico».