Una investigación oficial determinó que dos personas muertas a tiros durante una operación antidrogas conjunta entre Estados Unidos y Honduras no estaban embarazadas, y que ninguno de los disparos fatales provinieron de un helicóptero de las autoridades, dijo el viernes un investigador del gobierno, un hecho que iría en contra de las declaraciones de testigos y de organismos de derechos humanos.
Cuatro personas murieron durante la operación realizada en mayo en la región de Mosquitia, y residentes de la localidad dijeron que los occisos eran víctimas inocentes que viajaban en un río por la noche. La policía hondureña informó que los sospechosos viajaban en una lancha desde la que se abrió fuego contra las autoridades.
La Dirección Estadounidense Antidrogas (DEA) señaló que ninguno de sus agentes disparó durante el incidente.
Germán Enamorado, fiscal de los Derechos Humanos, dijo el viernes que las dos mujeres que fallecieron no estaban embarazadas, como habían reportado algunos testigos.
Enamorado añadió que las pruebas forenses muestran que las balas que alcanzaron a las cuatro personas que murieron siguieron una trayectoria horizontal, no desde arriba. Además, se trató de proyectiles de menor calibre, usados en fusiles M-16 y no en armas más pesadas como las que estaban emplazadas en la aeronave.
El fiscal dijo que los investigadores estatales hablaron con todos los agentes hondureños involucrados en la operación y realizaron el análisis forense de 26 de las 29 armas posiblemente relacionadas con el tiroteo. Agregó que la DEA no había permitido el acceso de los investigadores hondureños a los agentes de la DEA que estuvieron presentes, ni a sus armas.
El enfrentamiento estalló durante la Operación Yunque, una iniciativa conjunta que empleó seis helicópteros de Estados Unidos y un equipo especial de agentes de la DEA, además de policías hondureños.
La Operación Yunque derivó en que fueran abatidas a tiros al menos siete personas durante los siete meses que duró. Una persona murió baleada por agentes de la DEA que se acercaban a un avión estrellado, donde supuestamente se transportaban drogas.
La operación ha sido objeto de severas críticas en Honduras.