Una situación realmente sin precedentes se está viviendo actualmente en nuestro país; una debacle política e institucional sin precedentes que evocó en mi memoria el día veinticinco de mayo de mil novecientos noventa y tres, cuando se rompió el orden institucional por parte del entonces presidente, Jorge Serrano Elías; también en los últimos días evocó en mi memoria los acontecimientos suscitados en el denominado «Jueves Negro», cuando miles de campesinos fueron movilizados por el gobierno con fondos provenientes del erario nacional, para apoyar la candidatura del caudillo golpista Efraín Ríos Montt -tal como lo hizo Colom con las manifestaciones de ayer, y anteayer en el Palacio Nacional movilizando campesinos a favor de su persona-.
Considero innecesario ahondar más en el tema -sobre el video que el licenciado Rosenberg grabó antes de su muerte- ya que es un axioma la legitimidad y autenticidad de la grabación, ahora lo más importante es esclarecer las muertes del valiente y mártir abogado y sus clientes.
Cualquier otra persona en los zapatos del licenciado Rosenberg Marzano, hubiera pensado que lo más prudente hubiera sido abandonar el país lo antes posible junto a su familia; sin embargo creo que la mente de los mártires debe funcionar diferente y distinto a la de una persona común y corriente, por lo que no hay espacio para otro pensamiento que apacigí¼e el impulso y el coraje de enfrentar un destino fatal.
Precisamente hace algunos meses atrás manifesté mi conformidad con la ampliación del mandato a la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, que dirige el señor Castresana; esta es la oportunidad para justificar la presencia de esta comisión en nuestro país y creo que en estos momentos es nuestra única esperanza para que se pueda realizar una investigación imparcial -espero que no nos defraude- ya que es un hecho que el Ministerio Público está parcializado.
Que contraste que en Paraguay la sociedad civil, esté conmocionada por las acusaciones en contra del presidente Lugo, por sostener relaciones maridables con tres mujeres y procrear hijos antes de su elección como Presidente, y durante su época de clérigo lo cual es totalmente lógico y moralmente condenable; sin embargo cualquier acusación que tienda a envilecer a un gobierno y sus más altos funcionarios no se compara con las acusaciones en contra del Presidente de Guatemala, su esposa, altos funcionarios de gobierno, y otros amigos y financistas.
Por mi parte me uniré al clamor popular, manifestando en forma pacífica y participando en las manifestaciones para exigir la renuncia del Presidente de la República, con la esperanza de lograrlo.