Hay Rajoy para rato; volverá por la presidencia


El lí­der del opositor Partido Popular (PP, derecha), Mariano Rajoy, afirmó el martes que aspira a su reelección al frente del partido, pues su objetivo sigue siendo «ser candidato a la presidencia» del gobierno español, a pesar de la derrota del pasado domingo.


«No tengo más objetivo que el de ser candidato a la presidencia del gobierno (español) y ganar las elecciones», sostuvo Rajoy en su primera rueda de prensa tras su derrota en las elecciones generales del domingo en las que, como en 2004, volvió a perder frente a José Luis Rodrí­guez Zapatero, candidato para un segundo mandato por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

Las próximas elecciones generales españolas deberí­an celebrarse en 2012.

Rajoy, de 52 años, designado al frente del PP en agosto de 2003 por su predecesor, José Marí­a Aznar, fue luego ratificado por un congreso partidario con el 98,37% de los votos siendo el candidato único.

Al ser interrogado acerca de si cree que el «mejor candidato» es alguien que ha tenido dos derrotas electorales consecutivas, el dirigente conservador, oriundo de Galicia (noroeste), se encogió de hombros y respondió: «bueno, también las tuvieron Aznar y González y ahí­ están, o mejor dicho, ahí­ estuvieron».

Ambos ex presidentes del gobierno español fueron derrotados dos veces en las urnas antes de llegar al poder: Aznar (1996-2004) fue derrotado en 1989 y en 1993 y Felipe González (1982-96) perdió en 1977 y 1979.

A diferencia de la noche del domingo, Rajoy se presentó el martes a la prensa con un semblante sereno y sonriente, luego de una reunión del comité ejecutivo nacional que analizó los resultados que arrojaron las urnas.

«Hemos subido con respecto a 2004 en votos, porcentaje y escaños. El segundo mejor resultado (…) del PP desde que existe como partido polí­tico», afirmó.

El PP logró en las urnas más de 10 millones de votos (40%) que suponen 153 diputados (148 en las elecciones de 2004), frente a los 169 escaños para el PSOE (11 millones de votos).

Poniendo fin a las especulaciones que se habí­an prolongado desde la noche electoral sobre su futuro, el dirigente conservador anunció que en el congreso partidario de junio presentará su candidatura para seguir al frente de esa formación.

«Creo que es lo mejor para el PP y lo mejor para España porque tengo un proyecto polí­tico» y «porque hay más de 10 millones de españoles que nos han dado su voto», dijo al fundamentar su decisión.

Desde que asumió la presidencia del partido, rodeado siempre de dos de los exponentes de la lí­nea más dura del PP vinculados a Aznar, que según muchos analistas seguí­a mandando en la sombra, Angel Acebes y Eduardo Zaplana, Rajoy encabezó una oposición dura y crispada basada principalmente en ataques a la polí­tica antiterrorista y territorial del gobierno socialista.

Rajoy negó el martes que Aznar, presidente de honor del PP, haya intervenido en la vida partidaria a la hora de formar equipos y tomar decisiones.

«Aznar no ha intervenido para nada en la vida del partido y se ha portado como un señor, como lo que es», sostuvo Rajoy, que se negó en varias ocasiones a hablar de su futuro equipo de trabajo.