Hasta ahora,  engaños y amenazas


«La responsabilidad más importante de cualquiera que intente dirigir lo que sea, es gestionarse a sí­ mismo como persona»

Dee Hook

 

 Seis meses después de las movilizaciones  de campesinos, reclamando sostenibilidad  productiva de sus familias en crisis,  que  finalizaron  en diálogo y negociaciones con el gobierno, y ante el agotamiento de las mismas, los campesinos volvieron a las calles,  para realizar un emplazamiento público.

Edith González

Plataforma Agraria considera  que la respuesta gubernamental  se ha caracterizado por ser irrespetuosa, arrogante y amenazante, centrada en evaluar el proceso de diálogo y sin ofrecer ninguna señal concreta de cómo abordar cada una de las propuestas. Además, calificó a la alianza como uno de los grupos que busca desestabilizar al gobierno y  con ello su derrocamiento.  Un juego  gubernamental que empieza a volverse tedioso.

Considerando inaceptable que el gobierno de ílvaro Colom presente  baja ejecución presupuestaria, de  entidades encargadas del fomento productivo y que aún no cuente con un programa anticrisis para proteger y reactivar la economí­a campesina indí­gena.

 

Lo que demuestra que pese a decir que tienen un plan de gobierno para dos perí­odos presidenciales no han podido echar a andar el del  primero.

Entonces, ¿a dónde realmente está yendo a parar el dinero del recorte del presupuesto a todas las instituciones del Estado, que dicen asignado a Cohesión Social, para ayuda de los necesitados? Y ¿cuál será la familia que progresa…?

Los campesinos demandan: El arrendamiento solidario, para producir alimentos. El programa Traje a la medida, para  decidir en qué invertirán los recursos. Resolución de los conflictos agrarios de Nueva Florencia,  ganado en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y el de San Luis Malacatán. Un programa para dinamizar las economí­as campesinas afectadas por la deuda agraria y chortí­.  Y un plan de readecuación institucional para la polí­tica de desarrollo rural integral recién aprobada.

Es paradójico, dice Plataforma  Agraria,  que ha logrado mayores avances con gobiernos,  cuya orientación ha sido autoritaria y empresarial que con este autoproclamado socialdemócrata y favorable a los intereses de las mayorí­as.

Lo  que se observa hasta este momento es la reproducción de una lógica altamente discrecional para la asignación de recursos, que contradice el discurso de respeto a la institucionalidad, y la continuidad de programas irracionales, homogenizantes e indignantes.

Como  las  amenazas de muerte que recibió, durante la tarde del 16 de julio, Salvador Ramí­rez, lí­der de la Coordinadora de Organizaciones Campesinas de Santa Rosa.