Hartos de tanto engaño, falacia y mentira


Hasta hace pocos dí­as a la gran mayorí­a de guatemaltecos les importaba un pito el significado de offshore, depósitos a plazo fijo, certificado de custodia de valores y demás términos o documentos que utilizan quienes por la í­ndole y naturaleza de sus actividades tratan de asuntos monetarios, bancarios o financieros. Puesto que la necesidad tiene cara de chucho, me vi forzado a estudiar, como sufrir las experiencias y vicisitudes de la materia sin embargo, sigo con la costumbre y lo aconsejo a todos, de consultar cualquier decisión asesorándome con personas versadas en la materia.

Francisco Cáceres Barrios

¿Cree usted que eso mismo ha hecho aquel que teniendo en sus manos cualquier cantidad de dinero se dispuso a colocarlo, invertirlo o simplemente depositarlo en una cuenta de cualquier institución de í­ndole bancaria, financiera o crediticia? Sin temor a equivocarme puedo asegurar que no y es por ello, que tantos terminan siendo ví­ctimas de quien les aconseja hacerse millonario con una pirámide, cadena o cualquier otra aventura que se corren hoy en dí­a mis paisanos, no digamos caer en un banco que despliega inmensa cantidad de publicidad, asegurando ser el más confiable y seguro de tantos que abundan sobre la tierra.

Esa gran incertidumbre, desconfianza y pérdida de credibilidad debiera ser eliminada por un Estado cuyo objetivo es el bien común, con un gobierno consciente y responsable de sus deberes y responsabilidades a través de las instituciones encargadas de hacerlo. No hacerlo, es seguir precipitando al paí­s a la debacle, a la mentira, la falsa apariencia y tantos errores más que nos han llevado al desastre actual.

Fue Aristóteles quien dijo: «Soy amigo de Platón, pero soy más amigo de la verdad», para dejar muy claro que la más depurada sabidurí­a griega recomienda conocerse a sí­ mismo y es Platón quien afirma que no podemos conocer la conducta que nos hace buenos si desconocemos lo que somos. De esa cuenta insisto en decir que la verdad es uno de los fundamentos principales de la ética y… ¿Cuál es la verdad? A mi criterio la definición más clara es la propuesta desde el siglo XIII como la adecuación entre el entendimiento y la realidad, lo que significa llegar a saber lo que las cosas son en sí­ mismas.

Si una entidad recibe dinero y a cambio extiende una constancia que a la postre va a resultar ilegal o inválida ¿Estará diciendo la verdad?, ¿será beneficiosa para todos los involucrados? Por favor, abramos bien los ojos, no permitamos que los mentirosos o estafadores sigan haciendo de las suyas, ¿por qué no averiguar primero quién dice la verdad? De ahí­, que no sea sólo responsabilidad del Estado evitar el engaño, la falacia y la mentira. No sé equivoque ¡es de todos!