Dieciséis monoplazas terminaron en un abanico de poco más de un segundo y el piloto británico demostró con su actuación que su McLaren-Mercedes, relegado al final del pelotón en las tres últimas carreras, vuelve a alcanzar el nivel de los mejores.
«Al coche aún le faltan apoyos pero sin duda ha mejorado gracias a las nuevas piezas que hemos probado», se congratulaba Hamilton.
Por lo demás, las escuderías que suelen estar delante esta temporada no fallaron, empezando por Red Bull, que parece tomar un nuevo impulso gracias a la victoria de Sebastian Vettel en el último Gran Premio, el de Gran Bretaña.
El alemán, octavo en la primera tanda de entrenamientos libres, de la que pasó buena parte en el garaje por un problema mecánico, firmó el segundo mejor crono por la tarde y está dispuesto a todo para ganar delante de su público.
Su compañero Mark Webber, primero y luego cuarto, también pone el listón alto. El australiano, deseoso de conseguir su primera victoria en Fórmula 1, ha repetido esta semana que, con sólo 3,5 puntos menos que Vettel en la tabla, «sería muy prematuro» favorecer al alemán y no a él.
Cuando la atención mediática se centra en los Red Bull por la «Vettelmanía», los Brawn GP, que sufren la falta de adherencia con bajas temperaturas, estuvieron cómodos en la pista.
El líder del Mundial, Jenson Button, firmó el segundo y el tercer tiempo: después de que Vettel se impusiera en su terreno, al británico no le importaría devolverle el golpe al alemán.
En cambio, su compañero de equipo, Rubens Barrichello, sigue sin convencer a pesar de su segundo puesto en el Mundial de pilotos. «Logramos algunos avances por la tarde pero aún nos queda mucho camino por recorrer», comentó el brasileño, 12º y séptimo.
Jarno Trulli, cuarto y quinto al volante de su Toyota, calificó su debut de «prometedor». «Es una de las carreras que el equipo corre en casa (Toyota F1 tiene sede en Colonia), así que me encantaría hacerlo bien por la gente que nos apoya», decía el italiano.
Ferrari tuvo «una jornada discreta, que era lo que esperábamos», decía el brasileño Felipe Massa, tercero y 12º. «Estamos más o menos al nivel de Silverstone», donde terminó cuarto, decía su compañero el finlandés Kimi Rí¤ikkí¶nen.
Renault se quedó estancado en mitad de la tabla de resultados, sin que el español Fernando Alonso y el brasileño Nelsinho Piquet pudieran destacarse, igual que los BMW del alemán Nick Heidfeld y el polaco Robert Kubica, un poco más atrás.
Pero el único equipo que se quedó realmente retrasado fue Toro Rosso. El suizo Sébastien Buemi y el francés Sébastien Bourdais terminaron a más de 1 segundo 7 décimas de Hamilton por la tarde y sólo la lluvia parece capaz de salvarles de una carrera anónima el domingo.
No obstante, los resultados del viernes son relativos, ya que se ignoran la cantidad de combustible y los reglajes que estuvieran probando las escuderías en estos entrenos libres, que pueden marcar grandes diferencias en el crono.
El australiano Mark Webber (Red Bull), que el sábado firmó la primera «pole position» de su carrera en el circuito de Nurburgring, saldrá decidido a conquistar también su primera victoria en Fórmula 1, el domingo en el Gran Premio de Alemania.
Cuarto en la clasificación general tras ocho carreras, muy por encima del nivel que había demostrado hasta este año (su mejor clasificación fue un 10º puesto en 2003 y 2005), Webber espera seguir subiendo, después de recuperarse de la fractura en la pierna que se hizo al caerse de la bicicleta en noviembre.
«Estoy en una posición excepcional (para ganar). Estos chicos (los pilotos Brawn GP) están haciendo una gran temporada. Pero espero impaciente el combate. Intentaré ganar mi primera carrera el domingo», afirmó ambicioso.
Para lograrlo, primero tendrá que contener a los dos Brawn GP, empezando por el de Rubens Barrichello, que saldrá junto a él desde la primera fila y que, a sus 37 años, está pilotando «mejor que nunca», según sus propias palabras.
«Espero que mañana sea la experiencia lo que cuente. Esta mañana no habíamos previsto que lloviera (por la tarde). Si la carrera es tan delicada mañana (domingo) como lo han sido las clasificaciones, habrá que intentar simplemente aguantar hasta el final», pronosticó el brasileño.
Y es que la lluvia del sábado y las bajas temperaturas perturbaron mucho a pilotos y escuderías. «Nadie esperaba que hubiera 12 grados y la pista estuviera a 18», decía Barrichello, segundo del Mundial de pilotos.
«Esto es peor que Gran Bretaña. ¿Quién dijo que el tiempo inglés era malo?», bromeaba el líder del campeonato, el inglés Jenson Button, que saldrá tercero por delante del alemán Sebastian Vettel (Red Bull), frustrado por su cuarto puesto.
«Sólo puedo reprochármelo a mí mismo. Era posible hacerlo mejor. Pero mi última vuelta no ha sido magnífica», decía Vettel, favorito del público de Nurburgring, ante el que quiere brillar el domingo.
Aunque la lluvia no afectó demasiado a los equipos de cabeza, sí provocó unas cuantas sorpresas. Lograron meterse entre los diez pilotos de la Q3, la tercera y última parte de las clasificaciones, Heikki Kovalainen (McLaren-Mercedes), que será 6º, Adrian Sutil (Force India), 7º, y Nelsinho Piquet (Renault), 10º.
Este año Piquet y Sutil no habían llegado nunca tan lejos en una sesión clasificatoria y Kovalainen tan sólo una vez.
Para conseguirlo, dejaron fuera a asiduos de la Q3 como el español Fernando Alonso (Renault), 12º, que perdió el control de su monoplaza en la última curva antes de su última vuelta rápida, o Nico Rosberg (Williams), 15º, que no tuvo una buena tarde.
El vigente campeón mundial, Lewis Hamilton, que se impuso en Alemania hace un año, firmó una quinta posición nada despreciable, reflejando la progresión de su McLaren-Mercedes. El brasileño Felipe Massa y el finlandés Kimi Raikkonen fueron octavo y noveno, en otro mal resultado para Ferrari.
Los Toro Rosso no hicieron milagros y el francés Sébastien Bourdais, que según varios medios de comunicación será sustituido por el español Jaime Algersauri, saldrá 19º, seguido en último lugar por Timo Glock (Toyota), penalizado con un puesto menos por bloquear a Alonso.