Los islamistas de Hamas que controlan Gaza acusaron el martes a Occidente de apoyar «un gobierno ilegítimo» al aportar su apoyo al gabinete de emergencia nombrado por el presidente Mahmud Abas.
Hamas advirtió además que no permanecería con los brazos cruzados ante las «agresiones» cometidas contra sus miembros por activistas del movimiento rival Fatah de Abas en Cisjordania.
«Al anunciar su apoyo político y financiero a la Autoridad Palestina, los occidentales apoyan un gobierno ilegítimo», declaró a la AFP el portavoz del Hamas, Sami Abu Zuhri, cuyo movimiento tomó el control de la franja de Gaza el 15 de junio después de haber diezmado a las fuerzas de seguridad fieles a Abas.
Según él, el apoyo europeo y estadounidense al gabinete dirigido por el independiente Salam Fayad «es un intento de chantajear al pueblo palestino y de desembarazarse de Hamas».
«Un año y medio después de la llegada de Hamas al gobierno, las tentativas de hacerlo a un lado resultaron ser una ilusión, pero parece que Occidente no ha aprendido la lección», añadió.
Europeos y norteamericanos levantaron el bloqueo que imponían desde hace 15 meses al gobierno palestino tras la formación el sábado del gabinete de emergencia.
Dicho bloqueo había sido impuesto a causa de la presencia en el gabinete de Hamas, una organización considerada terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea.
Los europeos, principales donantes de los palestinos, anunciaron «la normalización inmediata» de sus relaciones con la Autoridad Palestina, para reforzar el gobierno de Fayad, un economista respetado.
La jefa de la diplomacia estadounidense Condoleezza Rice anunció que Estados Unidos había decidido reanudar «plenamente» su ayuda económica al gobierno palestino.
La reanudación de las ayudas a un gobierno que, en la práctica, sólo gobierna en Cisjordania debe contribuir a aliviar la crisis económica en este territorio, mientras que la franja de Gaza, cortada del mundo, está amenazada con una grave crisis humanitaria.
Pese a la insistencia de los dirigentes palestinos, ya sean del Fatah o del Hamas, acerca de la «unidad» de Cisjordania y la franja de Gaza, las acciones violentas de los islamistas dieron lugar a dos entidades políticas en los territorios donde los palestinos ambicionan establecer su Estado.
Hamas domina por completo en la franja de Gaza, donde mantuvo el gobierno destituido por Abas, mientras que el gabinete de emergencia de Fayad ve de hecho su mandato limitado a Cisjordania.
Tras denunciar una multiplicación de los ataques contra sus miembros y sus instituciones en Cisjordania, Hamas acusó al Fatah de «buscar provocar una guerra civil» en ese territorio.
«Todo el mundo debe saber que la paciencia de Hamas tiene un límite y que no puede soportar sin reaccionar esas agresiones», advirtió.
«Hamas no podrá seguir mostrándose mesurado. Hemos entrado en contacto con los países árabes para que intervengan con el fin de hacer cesar la masacre cometida por los servicios de seguridad en Cisjordania», añadió Abu Zuhri.
Activistas y locales del Hamas fueron atacados en Naplusa y Cisjordania. Las brigadas de Mártires de Al Aqsa, surgidas del Fatah, publicaron los nombres de 32 miembros del Hamas calificados de «asesinos».
«Les pedimos que se rindan o serán perseguidos», advirtió el grupo.
De otro lado, unos 200 palestinos, entre ellos muchas mujeres y niños, que intentaban huir de la franja de Gaza para huir de la violencia, seguían bloqueados en el corredor que lleva a Erez, principal punto de paso hacia Israel, ya que los soldados se niegan a dejarlos entrar en el territorio.
Sami Abu Zuhri, portavoz del Hamas.