Habría por lo menos 268 diputados, o 110 más


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Si durante el presente año hubiera un nuevo censo de población, el número de habitantes que probablemente reportaría ese censo obligaría a elegir, en el próximo proceso electoral, por lo menos 268 diputados, o 110 más que los que ha habido en los tres últimos procesos electorales. Es decir, habría un incremento de 41% del número de diputados.

Luis Enrique Pérez


El procedimiento aplicado para calcular ese número de diputados se basa en la población que, según el Instituto Nacional de Estadística, tendría el país en el año 2013. Sería una población de 15,438,384 habitantes. Se basa también en la Constitución Política de la República, que manda elegir por lo menos un diputado por cada distrito electoral, y diputados adicionales en cada distrito en función del número de habitantes, más diputados por lista nacional, cuyo número equivale  al 25% del número de diputados distritales. Finalmente se basa en la Ley Electoral y de Partidos Políticos, que manda elegir un diputado distrital adicional por cada 80,000 habitantes.
  
   Conforme a ese procedimiento, dividimos 15,438,384 entre 80,000 y obtenemos un número de 192 diputados. Agregamos por lo menos un diputado por cada uno de los 23 distritos electorales,  y obtenemos 215 diputados. Finalmente, agregamos los diputados por lista nacional, es decir, el 25% de los 215 diputados, y obtenemos 268 diputados.
  
   Hay dos medios de impedir que aumente el número de diputados. Uno consiste en reformar la Constitución Política de la República, para que imponga un límite máximo del número de diputados; por ejemplo, tres diputados por cada departamento, es decir, un número máximo de 66 diputados. Es el medio más complejo, aunque el más idóneo. El otro medio es reformar la Ley Electoral y de Partidos Políticos. Es el medio más simple.
  
   Si el propósito es conservar un número de diputados similar al número actual, la Ley Electoral y de Partidos Políticos puede ser reformada para que haya un diputado distrital adicional por cada 155,000 habitantes. En este caso, si el próximo censo reportara 16,000,000 de habitantes, habría 157 diputados. Si el propósito es reducir notablemente el número de diputados, la ley puede ser reformada para que haya un diputado distrital adicional por cada 300,000 habitantes. En este caso, habría 95 diputados.
  
   Después de cada censo siguiente sería necesario volver reformar la Ley Electoral y de Partidos Políticos para evitar que el número total de diputados aumente, excepto que la reforma consistiera en mandar que, en general, después de cada nuevo censo, el número de habitantes por cada diputado distrital adicional se incremente de modo tal que el número de diputados no aumente. Reformar la Ley Electoral y de Partidos Político sería, sin embargo, un medio provisional para impedir que aumente el número de diputados; pues finalmente  una reforma la Constitución Política de la República, y no una ley ordinaria, debería imponer un número máximo de diputados.
  
   Un número mayor de diputados no incrementa la representatividad de los diputados; ni un número menor reduce esa representatividad. Efectivamente, los diputados representan al pueblo para ejercer el poder legislativo del Estado; y el ejercicio de ese poder no es mejor porque aumenta el número de diputados, ni es peor porque disminuye. Y si es así, el número de diputados debe tender a ser el menor posible, y no el mayor posible. Mi propuesta es un número máximo de tres diputados por cada departamento, es decir, 66 diputados. No debe importar el número de habitantes de cada departamento, sino únicamente su calidad de ser departamento.
  
   Post scriptum. El número de diputados no puede ser equivalente a una muestra estadísticamente representativa de toda la población, porque entonces, por ejemplo, si fuera válida una muestra de 1%, y hubiera 16,000,000 de habitantes, sería necesario elegir 160,000 diputados.