La Duma (cámara baja del Parlamento ruso) aprobó hoy en primera lectura la prolongación de cuatro a seis años del mandato presidencial, haciendo resurgir así las especulaciones sobre una posible vuelta del primer ministro, Vladimir Putin, al Kremlin.
Un total de 388 diputados votaron a favor y 58 en contra de una enmienda a la Constitución rusa que se aplicará al ganador de las próximas elecciones presidenciales, previstas para 2012.
Los diputados del Partido Comunista, la única fuerza de oposición en la cámara baja, votaron contra el proyecto. Pero su aprobación era algo sabido pues el partido de Putin, Rusia Unida, tiene en su poder dos tercios de la Duma.
«No podemos votar a favor de esa enmienda mientras el país está dirigido por un poder autoritario», había declarado antes del voto el diputado comunista, Viktor Iliujin, al denunciar la ausencia de todo «mecanismo contra este absolutismo».
El Kremlin justificó su propuesta por la «necesidad de asegurar un desarrollo estable y progresivo al país», según una nota que acompañaba al texto del proyecto.
«Refleja la práctica internacional. Un mandato entre cinco y siete años es tradicional» en muchos países, añadió el jefe de la comisión de la Duma para la legislación constitucional, Vladimir Pliguin.
«Nuestra Constitución copió la estadounidense pero el mandato de cuatro años no nos conviene», explicó un partidario de la reforma, el diputado ultranacionalista Vladimir Jirinovski, cercano al Kremlin.
«Â¿Pero por qué tanta insistencia en imponernos esas enmiendas? ¿Y por qué seis años y no quince?», preguntó con ironía el diputado comunista Nikolai Jaritonov dirigiéndose a un representante del Kremlin presente en la Duma.
Según el líder del Partido Comunista, Guennadi Ziuganov, el poder tenía prisa en aprobar su proyecto debido a la crisis financiera. «El próximo año, la situación social y económica se deteriorará y la prolongación del mandato ya no será un tema de actualidad», explicó.
La Duma examinará el proyecto -que también prevé la prolongación de la legislatura de la cámara baja de cuatro a cinco años-, el miércoles, en segunda y tercera (última) lectura.
Una vez que el proyecto esté aprobado por la Duma, el Consejo de la Federación (cámara alta) dispondrá de cinco días para pronunciarse.
A continuación lo examinarán las asambleas regionales de la Federación de Rusia, o sea, 83 repúblicas y regiones, que tendrán que aprobarlo por mayoría de dos tercios de esas entidades.
Todo este proceso podría durar «menos de un mes», declaró el número dos de la comisión para la legislación constitucional, Alexandre Moskalets, al dar a entender que, de esta forma, la reforma entraría en vigor antes de fin de año.
Asimismo, la Duma también aprobó el viernes otra enmienda a la Constitución, que concede a la cámara baja funciones suplementarias para controlar el trabajo del gobierno.
La propuesta de ampliar la duración del mandato presidencial ha hecho resurgir las conjeturas sobre las intenciones de Putin, el predecesor de Medvedev y que sigue siendo el hombre clave del poder ruso.
En su actual cargo de primer ministro, Putin aprobó el miércoles las enmiendas, subrayando que era «demasiado pronto» para saber quien se beneficiaría con ellas.
El ex diputado independiente, Vladimir Ryjkov, consideró, por su parte, que Putin podría utilizar «pretextos tales como la necesidad de consolidar el Estado frente a la crisis (económica) para anunciar, a través de Medvedev, elecciones presidenciales y legislativas anticipadas a partir de marzo o abril».