Todavía no ha llegado al punto culminante el proceso político-electoral que habrá de decirnos quiénes en realidad serán los números 1 y 2, en definitiva, que harán gobierno en el cuatrienio que principiará el 14 de enero de 2008.
Sin embargo, cualquiera de los dos binomios triunfantes en la primera marejada de votos de ayer domingo 9/9 puede ser el «Tyson» del ruidoso evento comicial de alto coturno?
A lo largo de la jornada, los candidatos presidenciales y vicepresidenciales de mayor relevancia, de mayor arrastre entre la masa ciudadana con militancia activa (o en actitud pasiva, pero contemplativa) en la politiquería que se estila en nuestra parcela centroamericana, fueron el ingeniero ílvaro Colom Caballeros, de la UNE; el general Otto Pérez Molina, del PP; el doctor Alejandro Giammattei, de la Gana; el ingeniero Fritz García-Gallont, del PU; el señor Luis Rabbé, del FRG, y la señora Rigoberta Menchú Tun. En las postrimerías de la batalla por el poder público tuvo bastante «visibilidad» el doctor Eduardo Suger, quien al ser entrevistado días antes en un noticiero de la TV dijo que daría una sorpresa en las urnas. En un foro de la CNN, de alcance internacional, dijo cosas promisorias para la sociedad nacional y para nuestra pobres patria.
Los demás soñadores se han quedado con los crespos hechos. No tuvieron el caudal político-electoral suficiente como para ocupar buenos lugares en el luengo desfile de los 14 presidenciables. Mejor que se vayan olvidando de la segunda aventura y, con mayor razón, de la tercera que, según suele decirse, es la vencida. El simple hecho de haber jugado a lo político-electoral esta vez, que les sirva de experiencia y para hacer una coletilla en el currículo, pero, además, a los amigos de las componendas en cuanto a las «culas» de la segunda marejada, que lloriqueen extendiendo manos para que como por piedad o como premios de consolación les distribuyan algunos puestecitos burocráticos o algún pistillo y? ¡santos en «pax»!
En la segunda ronda, que se nos antoja será como un alud de la temporada de huracanas que apenas va comenzando en varios países de nuestro alegre istmo, de los «Yunaited Estates quietes» y de la región austral de México, ojalá que no se realice la andanada mediante las jugarretas de los avilantados demagogos de la politiquería, sino con la voluntad no alquiladiza, con inteligencia y, sobre todo, con verdadero patriotismo, sin hipotecar el alma al diablo y sin defraudar a todo un pueblo que anhela libertad, bienestar personal y familiar, derechos humanos bien entendidos (no parcializados con dedicatoria para no engordar tras las rejas ni convertir en inocentes angelitos a los asaltantes y ladrones, a los sátiros que ultrajan a la mujer, a los extorsionistas, a los que viven envenenando con las drogas y los guaros a niños, adolescentes y jóvenes ?en especial-, a los asesinos y a los corruptos de arriba y de abajo del gallinero oficial y demás pícaros habidos y por haber en nuestra pobre Guatemala).
Aún tenemos tiempo para meditar con todo detenimiento el sufragio que habremos de depositar en las urnas de la segunda vuelta político-electoral, la que, por cierto, muchos guatemaltecos consideran innecesaria y asaz perjudicial para el país en su vida activa y de positiva producción para todos.