Una madre guatemalteca que asegura que su hija fue secuestrada cuando era bebé, antes de ser entregada a una pareja de estadounidenses para adopción, dijo ayer que acudirá a un tribunal de Misurí para intentar recuperar a su hija, ahora que el Departamento de Estado norteamericano ha dicho que no tiene competencia para ayudar a devolver a la niña.
El Departamento de Estado confirmó ayer que informó al gobierno de Guatemala que no puede ayudar a devolver a Anyeli Hernández Rodríguez porque Estados Unidos y Guatemala no habían firmado la Convención de La Haya sobre secuestro en el momento que sucedió en 2006.
«Obviamente estamos profundamente preocupados por las denuncias relativas a los niños robados y adopciones internacionales siempre que estos casos surgen», dijo la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, en un comunicado.
«Creemos que el lugar apropiado en Estados Unidos para proseguir este caso es en los tribunales estatales. Son el órgano competente para celebrar una audiencia sobre los méritos y el interés superior del niño».
Un grupo de derechos humanos que ha llevado el caso en los tribunales de Guatemala, en nombre de la madre biológica de la niña, Loyda Rodríguez, dijo que el siguiente paso será encontrar un bufete de abogados estadounidense para presentar una demanda civil bajo el cargo de fraude migratorio.
El grupo, la Fundación Sobrevivientes, no alega que la pareja adoptiva estuviera al tanto de que la pequeña había sido secuestrada. Simplemente argumenta que la adopción de 2008 no fue válida debido al plagio y que la niña debe ser devuelta a su madre biológica.
En una conversación telefónica con The Associated Press, Rodríguez dijo que aún tiene la esperanza de reunirse con su hija, ahora de siete años, a la que no ha visto desde que tenía dos años.
«Desde hace rato estoy buscando algún abogado que me quiera representar allá en los Estados (Unidos). Sé que es difícil que regrese mi niña, pero por lo menos me gustaría poder establecer algún tipo de contacto con ella».
Anyeli nació el 1 de octubre de 2004 y fue la segunda hija de Rodríguez, un ama de casa, y su marido albañil, Dayner Orlando Hernández.
Desapareció el 3 de noviembre de 2006, mientras Rodríguez estaba distraída al abrir la puerta de su casa en un suburbio de clase trabajadora, San Miguel Petapa. Ella volteó y vio a una mujer llevarse a la niña apresuradamente en un taxi.
La niña pasó más de un año en una agencia de adopción antes de que Timothy y Jennifer Monahan, de Liberty, Misurí, la adoptaran.
Rodríguez obtuvo una orden judicial de Guatemala en julio pasado para el regreso de Anyeli, quien abandonó el país el 9 de diciembre de 2008, según documentos judiciales. El tribunal dictaminó que la niña había sido robada de su familia.
Una empresa de relaciones públicas que los Monahan contrataron dijo el año pasado que ellos «seguirán abogando por la seguridad y el interés superior de su hija legalmente adoptada». Su abogado declinó hacer comentarios el martes.
Un abogado y un representante legal de la agencia guatemalteca que manejó la adopción fueron declarados culpables en el segundo semestre de 2011 de trata de personas. Una tercera mujer fue detenida y acusada en abril de trata de personas, asociación ilícita y falsificación en relación con la adopción.
«Al declararse ilegal la adopción en Guatemala, se nulifica toda la documentación que se utilizó, incluyendo el pasaporte guatemalteco con el cual salió del país. Por ende, el estatus de ella en Estados Unidos es ilegal, al igual que su ciudadanía estadounidense, porque se adquirió bajo un proceso fraudulento», dijo Fredy Coti, abogado de la Fundación Sobrevivientes.
Coti cree que eso le da al caso razones para una audiencia en una corte del estado de Misurí.