Si, lo digo sin empacho yo que siempre defiendo este terruño, sus atardeceres, sus recados exquisitos, sus rincones, míos en realidad. Aunque me expreso mal, no es el país el malo, esta terminación no se aplica correctamente a su nombre, pero sí califica extraordinariamente bien a muchos y muchas chapinas que cual zopilotes sobrevuelan el espacio para ver a quién devorar
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En mi caso, yo como periodista y como mujer, debo, al parecer o según ellos, de responder a los criterios de muchos y muchas cuando deseo expresarme, si opino en un medio, tengo, así lo creen por lo visto, que acabar con la reputación de quien escribo, ningunearlo, de lo contrario soy una vendida y si a eso sumamos mi género, soy, además, una cualquiera que cambia sus palabras por favores y cariños.
No puedo siquiera pensar en hablar de un hombre, sea este artista, político o académico, porque rápidamente me acusan de que algo quiero, algo tengo, algo me da o le doy, que viene siendo lo mismo. Y lo digo, ya que como últimamente escribí sobre algunas personas que han destacado en el mundo de las artes, he recibido no pocos comentarios, muchos anónimos por cierto, que me señalan de diversificarme culturalmente entre el cine y la poesía más allá de mi criterio y admiración, en otros aspectos que si fueran ciertos o no, no les incumbe.
Así las cosas, así la molestia que me invade por estos comentarios baratos, por las envidias, la poca visión y la imposibilidad que tienen muchos y muchas de apreciar lo bueno en los demás, pero si la de ver la paja en el ojo ajeno, sólo puedo pensar en ellos como malos, malas, como mediocres, resentidos y bajos.
Dicen que aclaración no pedida, culpabilidad manifiesta, pero dicen también que el que calla otorga, y no pienso conferirles nada, así que sepan pues, quienes se arden cuando aplaudo el talento de quienes respeto, que me sobran virtudes, inteligencia y talento para obtener lo que quiera y que escribo con el mayor de los gustos sin esperar nada a cambio; escribo lo que me nace, que a diferencia de quienes envían estos mensajes, son palabras de optimismo, de orgullo y de esperanza.