El informe sobre el índice de Desarrollo Democrático de América Latina 2011, ubica a Guatemala en el último lugar de 18 países evaluados en Latinoamérica, posición que se explica por el incremento de la violencia y la pobreza, y el debilitamiento del aparato político del Estado, especialmente en sus mecanismos de fiscalización.


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El informe fue elaborado por la Fundación Konrad Adenauer y Polilat.com. Jorge Arias, director de esta última, calificó este déficit democrático de Guatemala como un “Estado de emergencia democráticoâ€, el cual invitó a buscar los mecanismos para empezar a revertir.
Guatemala empeoró su posición dentro del ránquin de este indicador, al pasar del lugar 15 al 18, lo cual lo ubica en el último lugar de los países evaluados (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, R. Dominicana, Uruguay y Venezuela).
La baja en el ránquin se debe a la baja calificación en todos los puntos de la serie de preguntas. Con ello, Guatemala igual su posición que obtuvo en el 2005, cuando también ocupó el último lugar.
INDICADORES
Para Jorge Arias, directivo de Polilat.com, explicó que en este indicador se establecen 40 categorías, los cuales se agrupan en tres planos de la democracia: a) democracia de los ciudadanos; b) democracia de calidad institucional y eficiencia política, y c) resultados de cómo ha trabajado la democracia para generar mejor calidad de vida, mejores condiciones sociales y económicas para cada una de las poblaciones.
Desde el punto de vista de la democracia de los ciudadanos, según Arias, el país tiene un mal comportamiento debido a la inseguridad sufrida en los últimos años, y sobre todo de cómo ésta afecta a los derechos y libertades de los ciudadanos. Asimismo, se pondera la falta de inclusión de los sectores que han estado más postergados (mujeres y pueblos indígenas) en los procesos democráticos.
Según observa el estudio, se ha recrudecido la violencia generada por las maras y el narcotráfico, lo cual representa una grave violación de los derechos y libertades individuales, ya que se ven afectadas por la inseguridad.
En la cuanto a la democracia de las instituciones, el informe señala el déficit en los controles cruzados; asimismo, señalan poca independencia de los poderes judicial y legislativo; el libre ejercicio de los medios de comunicación social y a que no ha habido un buen comportamiento en disminuir los índices de corrupción.
Mientras que, desde el punto de vista de desarrollo social y económico, el país arrastra un déficit en cuanto a los indicadores de salud, tanto en esfuerzo presupuestario como en infraestructura; también se señala un déficit del desarrollo del combate a la pobreza, ya que no se ha mejorado y en el plano económico, bajo crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) además, del alto grado de inequidad, ya que el crecimiento económico se concentra en pocas manos y llega a pocos guatemaltecos.
CANDIDATOS
Para lograr consolidar la democracia de Guatemala, es necesario que los contendientes a la presidencia en la segunda vuelta electoral, se propongan trabajar fehacientemente en estos puntos, para ello, la Fundación hará la entrega de este informe, tanto a Otto Pérez Molina del Partido Patriota (PP), como a Manuel Baldizón, de Libertad Democrática Renovada (Líder).
Busque más información en http://www.idd-lat.org/informes_x_pais/120/2011-guatemala.html
Algunos problemas señalados por el informe
VIOLENCIA
Según el informe, el período de gobierno de ílvaro Colom ha quedado marcado por el incremento de los hechos de violencia, el impulso de históricos programas de combate a la pobreza y la polarización social.
INCLUSIí“N
Se pondera la falta de inclusión de los sectores que han estado más postergados (mujeres y pueblos indígenas) en los procesos democráticos.
DEMOCRACIA
Los conflictos electorales también son muestra del descontento de la población con respecto a sus autoridades electas.
POBREZA
El informe destaca el bajo correlato entre esta preocupación y la cantidad de recursos estatales volcados a los programas de lucha contra la pobreza, sí hablan de una imperiosa necesidad de profesionalizar la acción estatal y evitar que el clientelismo y las necesidades electorales de los gobiernos en todos los niveles no sean el motor principal de los programas sociales.
* Tomado de Informe de Desarrollo Democrático en Latinoamérica, capítulo de Guatemala.