Durante la segunda parte del año, la Universidad de San Carlos de Guatemala, mediante su Centro de Estudios Urbanos y Regionales presentó exitosamente, en el marco de las jornadas académicas para el año 2013 el diplomado Guatemala: Política, Sociedad y Territorio.
Durante cinco meses se abordaron múltiples temáticas vinculadas al país, y orientadas hacia el análisis de un público, principalmente académico, pero no exclusivamente sancarlista, sino de varias otras Universidades, que dentro de sus estudios de pregrado y posgrado, participaron activamente con preguntas y comentarios para los ponentes, quienes con una visión histórica, prospectiva e integral de la situación nacional, expusieron sobre cada una de sus especialidades.
Así, se escuchó el inicio de alta calidad con la disertación del doctor Carlos Figueroa Ibarra, quien conjuntamente con Carmen Aída Ibarra abordaron la situación de los partidos políticos y la justicia, respectivamente, ambos involucrando la participación de la ciudadanía, uno desde la perspectiva latinoamericana y la otra nacional. Seguidamente, el doctor Héctor Rosada invitó al análisis de definir la democracia en transición, y la visión desde los acuerdos de paz guatemaltecos. Naturalmente, el tema de genocidio fue abordado. Se lamentó la ausencia de Edgar Gutiérrez, quien dejó plantado a los más de 400 participantes del diplomado, una injustificable situación que deberá ser tomado en cuenta por la organización estudiantil, para futuros foros.
Para el mes de septiembre, dos visiones sobre la participación del sector privado organizado en la política nacional se encontraron. Roberto Ardón, Director Ejecutivo de CACIF quien presentó una visión más cercana de cómo abordan los empresarios la política y de cuándo su participación es necesaria e importante. Por su lado, Gustavo Berganza dio una lógica más crítica de esta participación, indicando que existe una codependencia de candidatos y partidos políticos, desde siempre, hacia los poderes económicos, que ahora ya no sólo involucra a empresarios, sino a otros grupos fácticos inclusive.
La jornada de octubre, tuvo como tema central la participación de las poblaciones indígenas y los partidos políticos, dejando en Amílcar Pop y Otilia Lux de Cotí para que pudieran explicar sus planteamientos. Llamó la atención que no disertara, o no se le invitara a disertar a ningún líder político indígena, dejando nuevamente a analistas externos a la política partidista, los análisis. Las disertaciones tuvieron muy buena aceptación y se reconoce la calidad de las ponencias, pero no se logra una visión “de adentro” de los partidos, una realidad que no pudo ser debatida, sino solo cuestionada desde la academia y ciudadanía.
Finalmente, el diplomado concluyó en noviembre con la presentación de Catalina Soberanis y el ex Magistrado Constitucional Mario Pérez Guerra. Ambas presentaciones se mantuvieron ajenas a un análisis directo de la propuesta de reforma electoral, tal y como se anunció, pero si ambos explicaron sus visiones, la primera sobre lo necesario de la reforma y alguna crítica a las distintas propuestas que están siendo analizadas actualmente en el Congreso; el segundo, más presentando una propuesta de nueva ley constitucional, y de reforma a la propia Constitución, más que una reforma a la ley electoral. Quizá ambos tengan razón, pero en la actual coyuntura y crisis de liderazgos políticos partidistas, el sistema electoral requiere reforma, y no precisamente se puede esperar otros cambios ante uno tan urgente e importante para Guatemala.
Felicitaciones al CEUR y a la Usac por la organización del diplomado, entendiendo que siempre hay margen de mejora, pero que actividades como éstas cumplen con parte de su mandato de formación, poniendo en relevancia y discusión los temas más importantes para el país, logrando una amplia y efectiva participación de la comunidad académica profesional.