Guatemala necesita seguridad


Al referirme a Guatemala en el titular del presenta artí­culo me estoy refiriendo a los habitantes del paí­s, sean estos nacionales o extranjeros; es decir a todos aquellas personas que son sujetos de derechos y obligaciones. La SEGURIDAD es un tema bastante delicado de tratar porque el Estado de Guatemala ha manifestado por medio de sus autoridades que: 1.- Es INCAPAZ de controlar la delincuencia; y 2.- Porque no tiene una fuerza humana técnica y cientí­fica a nivel profesional y de autoridades que puedan y sepan abordar los temas de seguridad.

Fernando Mollinedo

Desde hace ya diez años la Policí­a Nacional Civil ha estado «sentada» viendo pasar el tiempo; no ha hecho un esfuerzo serio por capacitar y/o perfeccionar la formación policial; se argumentan muchos motivos y razones; entre las más comunes está la discriminación racial entre sus integrantes a quienes se les endilga una pobre formación técnica y moral; poco dominio del idioma español; ausencia de cultura general; pobreza económica por los bajos salarios y otros más.

Han sido ya DIEZ Aí‘OS en los que la Policí­a Nacional Civil sigue IGUAL; sus autoridades internas han sido variopintas, porque los funcionarios que desempeñaron los cargos de autoridad no tení­an en ese entonces ni idea de lo que significaba dirigir la entidad policial; por lo tanto aplicaron su lógica común a problemas que debieron ser tratados con una lógica jurí­dica y de técnicas policiales, y he allí­ el resultado: INEPTITUD.

Los cursos policiales de dos semanas que de forma usual toman algunos integrantes de la Policí­a Nacional Civil en Guatemala o en el extranjero, no dan a las personas el tiempo suficiente para entender y comprender la estructuración mental para la aplicación de los conocimientos adquiridos, por lo tanto, son esfuerzos que se «tiran por la borda» porque no hay forma de aplicarlos en el trabajo policial diario.

La Policí­a Nacional Civil ha recibido la ayuda de varios paí­ses para estructurar o reestructurar la organización administrativa y también la operativa; pero la desventaja de recibir conocimientos técnicos con diferentes tecnologí­as, hace algunas veces infructuosa su aplicación. Ejemplo: Chile con sus Carabineros enseña determinadas acciones para el desempeño policial; los policí­as colombianos, por igual, los mexicanos tienen su «estilo propio» lo mismo que los españoles, franceses o israelitas.

Vale la pena que el Ministerio de Gobernación se percate de que ES NECESARIO FORMAR CUADROS MEDIOS a nivel PROFESIONAL UNIVERSITARIO en un paí­s donde exista la carrera policial; para que los recursos del Estado sean invertidos de manera SERIA y no sea nada más los famosos «paseos de turismo» con que se beneficia a los parientes y amigos de las autoridades gubernamentales de turno; se necesita humildad para escuchar opiniones, aunque cuando las personas ejercen cargos de alguna importancia, «todo lo saben y todo lo pueden» convirtiéndose en «todólogos» y cerrando de manera absurda la oportunidad de conocer ideas que resulten buenas para el combate a la criminalidad.

La labor por hacer, es difí­cil, pero no imposible; y se puede empezar a trabajar para lograr que la formación policial sea un factor multiplicativo tanto en operaciones como en formación, de esa forma, tendrí­amos dentro de un par de años cuadros medios para el inicio de la reorganización interna de esa institución de suyo tan importante en la vida del paí­s.

El pueblo de Guatemala y sus habitantes, merecen tener una fuerza policial que tenga la cultura, educación y formación policial que sea garante de la vida y los bienes de la sociedad, porque esa es su función constitucional. ¿Cuándo se podrá contar en Guatemala con una verdadera y eficaz POLICíA NACIONAL CIVIL?