Las carreteras de Guatemala son las más peligrosas de Centroamérica para los transportistas de carga, especialmente por la complicidad de agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) de este país, informaron empresarios de ese sector a la prensa local.
El presidente de la Asociación de Transporte Internacional de Guatemala, Julio Juárez, precisó que cada mes ocurre un promedio de 201 atracos a furgones en el país.
Delegados de empresas de transporte de carga de Centroamérica, México y el Caribe se reunieron en la capital guatemalteca para analizar la situación y coincidieron en que las rutas de este país son las más peligrosas del Istmo, en especial la Costa Sur y la ruta Interamericana.
«Nuestra percepción acerca de las carreteras guatemaltecas es que se han incrementado los atracos y el peligro», dijo a su vez el presidente de la Asociación de Transporte de Carga de El Salvador, Raúl Alfaro.
«Creemos que, en Centroamérica, Guatemala es el país de mayor riesgo, seguido de El Salvador y Honduras», detalló.
El empresario aseguró que ya no solo se trata de robo de mercadería, sino que los delincuentes se llevan los furgones y luego les colocan placas guatemaltecas para que puedan circular en este país con impunidad.
«Como transportistas centroamericanos, hemos visto que la mayoría de asaltos son cometidos por gente uniformada -policías-, quienes incluso roban las armas a los custodios privados y luego sustraen la mercadería», insistió Alfaro.
Ante ello, decidieron «hace mucho no transportar mercadería por Guatemala sin custodia armada, pero el costo se traslada al importador», aclaró.
«Tenemos un problema grave, porque en Guatemala y El Salvador se está dando gran cantidad de robos a camiones cada día, y nos preocupa que se esté trasladando esa situación a Nicaragua, donde la incidencia es menor», comentó el presidente de Transporte Internacional de Nicaragua, José Guerra.
«Estamos sumamente preocupados porque en Guatemala está el mayor índice de robos. Vemos la inseguridad en las carreteras, y nos alarma la participación de oficiales de la Policía en los hechos», puntualizó la presidenta de la Cámara Costarricense de Transportistas, Marjorie Lizano.
Veintiséis mujeres han sido asesinadas violentamente en los primeros 16 días de 2009, de ellas 20 en el departamento de Guatemala, donde está la capital del país, informó hoy una fuente oficial.
Veinticinco de las fallecidas fueron atacadas con arma de fuego y la restante con arma blanca, dijo el vocero del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), Fernando Lucero.
El funcionario afirma que a escasos días de haberse iniciado 2009 se vislumbra una perspectiva similar a la del año anterior, cuando murieron violentamente 510 mujeres, sólo en enero fallecieron 40 personas de ese género.
«Vemos que la mayoría de casos ocurren en el departamento de Guatemala y que el arma más utilizada sigue siendo la de fuego», lamentó.
Entretanto, la Fiscalía de Delitos Contra la Vida investiga 11 casos de homicidios contra mujeres cometidos en lo que va del año, aseguró la jefa de esa sección Blanca Cojulún.
La Policía Nacional Civil (PNC) ha capturado a seis personas sindicadas de participar en estos crímenes. Cinco detenciones se realizaron en la capital, precisó el portavoz de esa institución, Donald González.
De acuerdo con González, las investigaciones preliminares apuntan a que varias de las occisas eran integrantes de pandillas o pertenecían a grupos ligados al crimen organizado.
Sin embargo, esa apreciación es rechazada por organizaciones de mujeres, que estiman que, sea el que fuere el motivo del crimen, todos debe ser investigados sin dañar la imagen de la víctima para archivar las pesquisas.
«Se trata de descalificar la reputación de la víctima, para justificar su muerte, pero todas las mujeres tienen derecho a la vida», dijo la integrante del Grupo Guatemalteco de Mujeres Cecilia ílvarez.
La experta además aseguró que, según investigaciones realizadas por esa organización, la mayoría de los asesinatos son perpetrados por novios, ex novios, ex convivientes, familiares y compañeros de trabajo. «Las matan personas cercanas a su círculo», sostuvo.
«Pese a la existencia de una normativa que supuestamente nos protege, en Guatemala se sigue matando a este sector con saña y odio», comentó en alusión a la Ley Contra el Feminicidio aprobada por el Congreso el año pasado.
Sin embargo, hasta la fecha la Fiscalía de Delitos Contra la Vida sólo ha procesado una acusación por el delito de feminicidio, mientras que otra acusación fue trasladada a la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala, ente avalado por las Naciones Unidas.