Las principales organizaciones de solidaridad con Ingrid Betancourt en Francia y Europa se mostraron reservadas y «prudentes» frente al anuncio hecho por el presidente colombiano Alvaro Uribe de crear una «zona de encuentro» para negociar la liberación de los rehenes de las FARC.
En un comunicado publicado este viernes en París, la Federación Internacional de los Comités Ingrid Betancourt (FICIB), dijo «querer pensar que se trata verdaderamente de un gesto humanitario y de una apertura».
«Sin embargo», agregó inmediatamente, «la experiencia de los últimos años muestra que propuestas unilaterales hechas a través de la prensa, sin discusión previa, a menudo fueron utilizadas por el poder colombiano como un medio bastante eficaz para ’cerrar las puertas’ en lugar de abrirlas».
«Esta iniciativa no es mala, pero la recibimos con prudencia», declaró por su parte a la AFP Hervé Marro, el portavoz del Comité de solidaridad con Ingrid Betancourt en París (CSIB).
El presidente colombiano, Alvaro Uribe, autorizó el viernes la creación de una «zona de encuentro» con la presencia de observadores internacionales, para pactar con la guerrilla de las FARC un canje de rehenes por rebeldes presos.
«Esa zona tendría la presencia de observadores internacionales y allí los presentes, para definir el intercambio humanitario, no deberían estar armados», dijo Uribe en una ceremonia policial en Bogotá.
«Esto muestra que Uribe va en el sentido de un acuerdo humanitario» y no de una intervención militar para liberar a los rehenes, agregó Marro, del comité de París, allegado a los hijos de Ingrid Betancourt y del padre de éstos, Fabrice Delloye.
De su lado, la Federación de los comités Ingrid Betancourt estimó que habría sido preferible asegurarse que las dos partes estaban de acuerdo, utilizando las diferentes vías de mediación que aún están activas, antes de publicar esta proposición que, recuerda el organismo, ya fue rechazada por las FARC.
«Hay que estar abiertos y no cerrar las puertas» subrayó Hervé Marró, esperando que las FARC y Uribe avancen aún hacia un acuerdo humanitario para liberar a los rehenes.
La esperanza expresada por la Federación es que las Fuerzas Armadas revolucionarias de Colombia (FARC) «evitarán dejarse ’encerrar’ en una actitud de bloqueo intransigente y aprovecharán esta oportunidad de diálogo».