ado», acusó el gigante ruso Gazprom en un comunicado hoy, afirmando que Ucrania seguía impidiendo el paso por su territorio del gas destinado a Europa pese a un acuerdo para la vigilancia del tránsito de combustible obtenido el lunes por los europeos.
Ucrania repite, por su parte, que no puede dejar pasar el gas a través del gasoducto designado por los rusos porque se vería obligada a privar de gas a todo el este y el sur del país.
En el plano diplomático, Rusia, Ucrania y la UE analizan la conveniencia de organizar una cumbre entre todas las partes implicadas en el conflicto, partiendo de una propuesta en ese sentido que hizo ayer el presidente ruso Dimitri Medvedev.
El primer ministro checo Mirek Topolanek, cuyo país preside la UE este semestre, y Medvedev no han logrado ponerse de acuerdo por el momento sobre este punto, informó el embajador de la República Checa en Moscú, Miroslav Kostelka, durante una conferencia de prensa en la capital rusa.
La UE tampoco dio su visto bueno a la idea misma de la cumbre, aunque en cualquier caso considera «preferible que se celebre en territorio de la Unión Europea», agregó el embajador. Y es que en Bruselas impera la prudencia.
El presidente ucraniano, Viktor Yushenko, se opone a que la cumbre se celebre en Moscú por estimar que Rusia «es parte implicada en el conflicto del gas» y prefiere la opción de Praga o Bruselas, que considera «más oportuna».