Un acto de Greenpeace contra la contaminación ambiental y sus efectos en el planeta inauguró hoy en Sao Paulo las protestas contra la visita de 24 horas a Brasil del presidente estadounidense, George W. Bush, al inicio de una gira por cinco países latinoamericanos.
Con el despliegue de carteles y la representación de especies en extinción, Greenpeace pidió en una plaza de Sao Paulo que «los líderes de los dos países (Estados Unidos y Brasil), grandes contaminadores climáticos (…) adopten medidas eficaces» contra el efecto invernadero.
La organización ambientalista sostiene que la producción de etanol (alcohol combustible, alternativo a los derivados de petróleo) representa sólo «una pequeña parte de la solución al calentamiento global».
Ambos países acaparan el 70% de la producción mundial de etanol -Brasil, con 17.500 millones de litros al año en base a caña de azúcar, y Estados Unidos, con cerca de 20.000 millones de litros anuales derivados del maíz- y pretenden multiplicar esas cifras para crear un mercado regional del combustible.