A medida que la atención se concentra cada vez más en los temas ambientales globales tales como el calentamiento global o cambio climático, como se le disfraza; en Guatemala las necesidades locales se pasan por alto. Acá muchos empresarios aún mantienen ese pensamiento egoísta y conservador que produce el romanticismo del amor al dinero y/o, la cobardía del capital.
Pero también existen muchos empresarios y empresarias en Guatemala que ya sintieron las necesidades planetarias y comprendieron que en algunas oportunidades se debe invertir para ganar de una manera que no es únicamente comprar a cinco para vender a veinte o veinticinco. Green Business o Negocios Verdes hace muchos años se viene gestando en países desarrollados en donde no existe el desarrollo de monopolios y oligopolios; el contrabando descaradamente abierto; o evadir impuestos con la amplia sombrilla de privilegios gubernamentales.
Al igual que en algunos países de primer mundo, el calentamiento global llega a los escritorios de administración de empresarios guatemaltecos exitosos y ponen el ojo en las iniciativas de gestión de carbono y las inversiones verdes.
En niveles mundiales se puede mencionar con plena certeza que en medio de la incertidumbre regulatoria internacional, nueve de cada diez empresas encuestadas identificaron oportunidades comerciales significativas derivadas del cambio climático, diferenciándose así las empresas que orientan su acción desde la óptica de prevención de riesgos asociados al cambio climático, de las que identifican y aprovechan las ventajas competitivas asociadas al mismo.
De acuerdo con los informes globales, entre los cinco líderes de las mayores empresas del mundo en 2010, se encuentran Siemens, Deutsche Post, BASF, Bayer y Samsung Electronics. Estas empresas están incluidas en el nuevo Carbon Performance Leadership Index (CPLI, índice de líderes en desempeño en materia de cambio climático) y además puntuaron en lo más alto del Carbon Disclosure Leadership Index (CDLI o índice de líderes en transparencia en materia de cambio climático). Es importante hacer notar que las empresas líderes entre las mayores del mundo son alemanas y una de ellas es japonesa. Los verdaderos objetivos verdes son reducir sus emisiones contaminantes y llegar al máximo de ahorro energético utilizando energías amigables al ambiente: solar, eólica e hidráulica. En Guatemala, como en otros países con características similares, puede también desarrollarse y utilizarse la energía geotérmica.
Se observa que el pensamiento estadounidense decayó y sus empresas quedan claramente por detrás de las europeas en transparencia y desempeño en su gestión del cambio climático. Apenas un 6% de los líderes en desempeño del «Global 500» son estadounidenses, frente a un 21% de empresas europeas. El informe global también muestra dos áreas principales de acción: la eficiencia energética de los procesos, estimulada por los potenciales ahorros en costos, y el desarrollo de productos y servicios innovadores que permiten a los clientes reducir sus emisiones.
Es válido pensar que a los empresarios guatemaltecos, más aún los emergentes y los jóvenes que están cambiando las políticas arcaicas de lo heredado por políticas nuevas y dinámicas, también les conviene estimular ahorros potenciales en sus empresas y adherirse al pensamiento europeo, particularmente si con esto, además, ganarán más dinero y darán mayor beneficio a sus clientes y a la Tierra.