Grecia se prepara para nueva huelga general


Trabajadores municipales de Atenas se declararon en huelga frente a la Oficina General de Cuentas, debido a que están en contra de las medidas de ajuste financiera del Gobierno. FOTO LA HORA: AFP Louisa Gouliamaki

Los griegos vuelven a las calles mañana en manifestaciones organizadas por las grandes centrales sindicales en el marco de una huelga general, la segunda en quince dí­as, contra el plan de ajuste adoptado por el gobierno socialista para sanear las finanzas públicas.


La huelga fue convocada el viernes pasado, en el mismo momento en que la mayorí­a socialista votaba en el Parlamento el nuevo paquete de medidas que incluye recortes salariales en la función pública, el congelamiento de las jubilaciones y un alza de dos puntos, a 21%, del IVA (Impuesto al Valor Agregado).

«Â¡No a las medidas injustas y antisociales!», es el lema de la Federación de la Función Pública (ADEDY), que cuenta con 300.000 miembros y representa a la categorí­a más afectada por el ajuste.

Según la prensa, las medidas económicas, que deberí­an garantizar un recorte de 4 puntos porcentuales del déficit público -de 12,7% a 8,7% del PIB (Producto Interior Bruto)-, equivalen a la pérdida de al menos un mes de los 14 de salario de los empleados del sector público, cerca de un millón de personas en Grecia.

ADEDY, que ya convocó a otra huelga para el 16 de marzo, afirma que los funcionarios van a perder entre 20% y 30% de sus ingresos.

De su lado, la Confederación General de Trabajadores Griegos (GSSE, un millón de miembros) denuncia medidas «salvajes contra los trabajadores, que hunden al paí­s en la recesión y disparan el desempleo».

«No es posible que los trabajadores paguen en forma unilateral una crisis de la cual no son responsables», afirmó a la AFP un miembro del comité ejecutivo de la GSEE, Andreas Kollas.

Varias grandes federaciones profesionales se sumaron a la convocatoria, entre ellas los influyentes sindicatos de los marineros (PNO), de los empleados bancarios (OTOE) y de los periodistas (POESY).

La huelga debe paralizar los sectores del transporte y la administración y privar al paí­s de noticias durante 24 horas. Los bancos y hospitales funcionarán con un servicio mí­nimo.

El tráfico aéreo estará interrumpido a raí­z de una huelga de los controladores, por lo que las dos grandes aerolí­neas griegas, Olympic Air y Aegean, anularon todos sus vuelos.

La huelga general del jueves fue precedida en los últimos dí­as por protestas de diferentes sectores, entre ellos los agentes fiscales, los empleados municipales y los recolectores de basura.

La anterior movilización general contra las medidas gubernamentales llevada a cabo el 24 de febrero habí­a sacado a la calle a unos 30.000 manifestantes.

Entre tanto, los sondeos muestran un debilitamiento del apoyo, en principio masivo, de los griegos al plan de ajuste, con una opinión pública que aparece ahora dividida.

Más de ocho de cada diez griegos estiman que las medidas adoptadas provocarán un alza del í­ndice de pobreza en el paí­s, según una encuesta publicada el domingo en un periódico.

Con el paí­s colocado casi bajo tutela financiera por la Unión Europea (UE), que saludó en forma unánime el plan de ahorro, el gobierno del primer ministro Giorgos Papandreou reconoció que el proceso era doloroso, pero descartó cualquier marcha atrás.

Además de un enorme déficit, Grecia tiene una deuda pública gigantesca, de unos 300 mil millones de euros, equivalentes al 113% de su PIB.

PAPANDREU Optimismo


El primer ministro griego, Georges Papandreu afirmó haber recibido una respuesta positiva del presidente Barack Obama, a quien solicitó que Estados Unidos tome iniciativas contra los especuladores que, dijo, están profundizando la crisis financiera en su paí­s.

«Hemos recibido una respuesta positiva» del mandatario estadounidense, por lo que «el tema estará en la agenda de la próxima reunión del G20», dijo el dirigente griego, al término de su reunión con Obama.

Papandreu advirtió que la economí­a de su paí­s habí­a sido puesta de rodillas por los especuladores, pero que no habí­a pedido ayuda financiera a Washington.

«Lo primero que estamos haciendo es arreglar nuestra propia economí­a. Esta ha sido reconocida y saludado por muchos lí­deres. Estamos haciendo nuestro trabajo», agregó.

Tras su reunión en la Casa Blanca, el primer ministro griego se reunió con el secretario del Tesoro, Timothy Geithner. Según el Tesoro, las discusiones refirieron a «los esfuerzos concertados y sin pausa de Europa y Estados Unidos para hacer avanzar la reforma financiera a escala mundial, sobre todo en favor de una vigilancia de los productos derivados».

Previamente a la reunión a puertas cerradas en el salón Oval de la Casa Blanca, el portavoz presidencial Robert Gibbs habí­a eludido responder a las preguntas acerca de cómo Washington iba a apoyar a Grecia.

«Ese es el tema de la Unión Europea», dijo Gibbs, quien agregó que esa era también la posición de los aliados de Estados Unidos en Europa. «Eso es algo que los europeos pueden y deben resolver».

La Casa Blanca dijo que los temas económicos serí­an una parte importante de las conversaciones, además de lo atinente a la reforma del sistema financiero.

El ministro de Finanzas griego, Georges Papaconstantinu, declaró en Washington antes de la reunión que su paí­s no buscaba un rescate financiero, sino poder obtener crédito a un costo razonable.

Papaconstantinu dijo que esperaba «más transparencia» en los mercados financieros internacionales, y estimó que esta cuestión exigí­a una «respuesta mundial».

«No queremos un rescate financiero. Intentamos obtener crédito en los mercados financieros de acuerdo con nuestras condiciones», declaró el ministro griego durante una entrevista con la cadena CNBC.

«Por el momento obtenemos crédito a precios elevados», agregó el ministro, en referencia a la emisión obligatoria de Grecia realizada la semana pasada y por la que el paí­s pagará una tasa de interés de «más de 6%».

Por su parte, la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, aseguró que «los griegos pueden estar seguros de que Estados Unidos estará a su lado en estos tiempos difí­ciles».

En un comunicado de prensa, Pelosi señaló asimismo que «el primer ministro Papandreu debe ser felicitado por el coraje de su respuesta a los desafí­os económicos y financieros de Grecia».

«Viene a Estados Unidos tras una serie de productivos encuentros con sus socios europeos para garantizar que Grecia no será abandonada en esta crisis», agregó.