Grandes maniobras con vistas a liberalización de enlaces aéreos


Un jumbo jet pasa visualmente frente a la Luna. Japón y Estados Unidos están evaluando la forma para liberar los pasajes aéreos. FOTO LA HORA: AFP MARCUS BRANDT

Japón y Estados Unidos se preparan para la liberalización de los enlaces aéreos entre ambos paí­ses, como lo ilustra la puja por Japan Airlines (JAL) entre las estadounidenses Delta Air Lines y American Airlines, por un lado, y All Nippon Airways (ANA), aliada a United y a Continental Airlines, por el otro.


Del lunes al jueves, dirigentes japoneses y norteamericanos se reúnen en Washington con el objetivo de lograr un acuerdo llamado de «cielo abierto», que facilite la gestión de las lí­neas aéreas entre Japón y Estados Unidos.

Esta posible liberalización lleva a las compañí­as a tratar de asociarse para estar en mejor posición ante la competición en un mercado enorme, estimado en 10,2 millones de pasajeros anuales.

Actualmente, la situación es desfavorable para las compañí­as japonesas a raí­z de viejos acuerdos bilaterales. «Ese desequilibro es una de las causas de las dificultades financieras de JAL», señala un dirigente sindical de la compañí­a.

En efecto, las empresas aéreas japonesas totalizan solamente 136 vuelos de pasajeros semanales entre Japón y Estados Unidos (94 de JAL y 42 de su competidora ANA), en tanto sus pares estadounidenses tienen en total 296 (139 de Delta Air Lines y su filial Northwest, 47 de United, 35 de American Airlines y 75 del grupo Continental). A ello se agregan 113 vuelos prolongados hacia otros destinos (110 de los cuales operados por compañí­as norteamericanas).

«Si se razona por alianzas de compañí­as internacionales, el reparto es, empero, relativamente equitativo, puesto que Star Alliance (que agrupa a ANA, Continental y United) cubre el 31 por ciento del mercado, Oneworld (JAL, American Airlines) el 35%, y SkyTeam (que reúne a Delta y Northwest, pero ninguna empresa japonesa) el 31%», señala el director financiero de American Airlines, Tom Horton.

Si se firmara un acuerdo «cielo abierto», todas las compañí­as estadounidenses y japonesas podrí­an, en teorí­a, proponer libremente vuelos entre los dos paí­ses dentro de los lí­mites de las capacidades aeroportuarias.

De ahí­ la voluntad de asociación para mutualizar los costos, lograr una mayor rentabilización de los vuelos y responder a las ofensivas tarifarias de la competencia.

La posibilidad de un acuerdo «cielo abierto» llevó a ANA a plantearse la agrupación de sus lí­neas de pasajeros entre Japón y Estados Unidos con las de Continental y United.

Las tres compañí­as tienen la intención de someter ese proyecto a las autoridades japonesas y norteamericanas antes de fin de año.

La eventual liberalización del espacio aéreo atiza asimismo las ambiciones alrededor de JAL, compañí­a que, pese a estar casi en quiebra y bajo tutela estatal, ocupa un lugar estratégico en Asia gracias a los derechos de utilización que posee en los aeropuertos japoneses.

American Airlines y Delta se disputan los favores de JAL, afinando argumentos ante los dirigentes nipones y haciendo crecientes propuestas financieras.

Delta desea que JAL cambie de alianza y se incorpore a SkyTeam, lo que harí­a que esta empresa fuera sumamente poderosa, quizá demasiado, en las rutas aéreas nipo-estadounidenses.

«Dada mi experiencia, creo que una alianza Delta-JAL impedirí­a la competencia», estima Norman Mineta, ex secretario norteamericano de Transporte.

El proyecto de alianza podrí­a ser bloqueado por el regulador, ya que dejarí­a en manos de SkyTeam el 62% del transporte de pasajeros entre Japón y Estados Unidos, reduciendo la parte de Oneworld a 6%, considera Mineta.

La alianza con SkyTeam significarí­a más pérdidas que ganancias para JAL, estima igualmente Makoto Murayam, analista de la firma Nomura Securities.