Grandes esperanzas en Obama de cara a crisis


Unas mujeres atienden un puesto de venta de libros de iconos de la izquierda mundial, como parte del Foro Social en Belem, Brasil. FOTO LA HORA: AFP VANDERLEI ALMEIDA

Los 100 mil participantes en la edición de este año del Foro Social Mundial (FSM) en Belem, noreste de Brasil, están en un ambiente festivo a pesar de la profundización de la crisis económica mundial.


Parte de la razón: Barack Obama, el nuevo presidente de Estados Unidos visto por muchos en este encuentro antiglobalización como sí­mbolo de la esperanza de que la compasión se imponga al capitalismo.

«Pienso que el momento ha llegado. Y Obama, todo el mundo tiene esperanza en él», dijo Daivecle Samara, una brasileña que participa del FSM, en una opinión reiterada en el foro de seis dí­as que tiene lugar en la desembocadura del Amazonas.

«Todaví­a tiene que probarse. Pero lo que ha dicho en sus discursos, sus acciones, hasta ahora, es una muy buena señal», añadió Cassandre Blier, de World University Service of Canada, una organización internacional para el desarrollo, en declaraciones.

Las palabras cálidas sobre el recién asumido Obama contrastan con las expresiones contra su predecesor, George W. Bush, durante la serie de foros previos que comenzó en 2001.

Mucho del optimismo reinante se debe a la creencia de que el nuevo mandatario norteamericano abordará la crisis pero se preocupará al mismo tiempo por los trabajadores y tendrá oí­dos para nuevas ideas, al tiempo que adoptará un enfoque más amigable con el medioambiente.

La crisis «está influenciando casi todas las discusiones en el Foro», sostuvo Blier.

Una representante de Greenpeace Brasil, Vania Alves, dijo: «No es tiempo de invertir en este modelo que no es correcto. Es tiempo de invertir en un nuevo modelo, un modelo más ecológico con soluciones ambientales».

Alves destacó que esperan que Obama ponga a Estados Unidos en la mesa de conversaciones para negociar el protocolo que sucederá al de Kyoto.

Existe no obstante escepticismo entre los activistas sobre si Estados Unidos -epicentro de la crisis- puede llevar al mundo a una solución.

Estados Unidos, según Rafael Lima Vieira, investigador del Observatorio Brasileño de Movimientos Sociales, «seguirá siendo un paí­s imperialista, un paí­s capitalista que explota a grupos vulnerables, (y) paí­ses subdesarrollados».

Daniel Zopis, un realizador de documentales sociales uruguayo, sostuvo: «Para mí­, incluso si se cambia el presidente, el carácter de esa cultura continúa siendo el mismo, con Bush o con Obama».

Muestras de simpatí­a por Obama se veí­an también en las instalaciones de las dos universidades donde se desarrolla el FSM, incluyendo alguna pancarta ocasional con el lema de campaña del ahora mandatario estadounidense, «Sí­, se puede».