Gobiernos al rescate del sistema financiero


Unos corredores de bolsa en el mercado de Berlí­n, lucen relajados, luego de las promesas de Estados Unidos de ayudar al sector financiero en crisis.

Los gobiernos de los paí­ses industrializados se lanzaron esta semana al rescate del sistema financiero, poniendo a disposición de éste cientos de miles de millones de dólares, en una decisión que permitió una fuerte recuperación de las plazas bursátiles ayer.


Los bancos centrales se vieron obligados a actuar y cumplir su papel de prestamista de último recurso, ante la peor debacle financiera en décadas, precipitada por la quiebra el lunes del banco de inversión Lehman Brothers, í­cono de Wall Street, lo que hundió a las bolsas mundiales.

Durante la semana, los bancos centrales inyectaron liquidez por unos 800 mil millones de dólares, logrando revertir la espiral en descenso de las bolsas, que ayer, eufóricas, registran enormes ganancias.

Tras la bancarrota de Lehman, las malas noticias estaban a la orden del dí­a, en plena crisis de liquidez, tras meses de temores en los mercados financieros, donde los bancos habitualmente se prestan dinero unos a otros.

La gigante aseguradora estadounidense AIG estuvo al borde de la quiebra y debió ser rescatada el martes in extremis en una excepcional transacción por la Reserva Federal (Fed) estadounidense, que le prestó 85.000 millones de dólares, pero a cambio tomó control de 79,9% de sus activos.

La Fed ha actuado como un verdadero bombero en las últimas semanas para apagar los incendios de los mercados financieros: financió la compra del banco Bear Stearns (29.000 millones de dólares) y rescató por 200.000 millones de dólares a los gigantes hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac.

Las medidas de la Fed, sobre todo la nacionalización de AIG, marcaron un viraje de la tradicional polí­tica estadounidense de no intervenir y dejar que el mercado se corrija por sí­ mismo, además de poner sobre la mesa la inédita figura del estado como accionista de empresas.

«Está muy bien decir «dejen que el sistema financiero siga, que consiga su equilibrio» (…) pero cuando se enfrentan ataques especulativos, los precios se pulverizan y parece que las grandes corporaciones van a colapsar, es natural que el gobierno intervenga y diga «no podemos dejar que esto suceda»», estimó Raghuram Rajan, jefe economista del Fondo Monetario Internacional (FMI) entre 2003 y 2006.

«En ese momento te das cuenta de lo que otros paí­ses experimentaron», agregó Rajan a la AFP, en referencia a que durante la crisis asiática entre 1987 y 1988 tanto el gobierno de Estados Unidos como el FMI afirmaban que habí­a que dejar quebrar a las empresas ineficientes.

Además de la inyección de los bancos centrales, el secretario del Tesoro, Henry Paulson, hizo otro anuncio destinado a aumentar la confianza: un salvavidas para miles de millones de deudas incobrables acumuladas por los bancos a raí­z de la crisis de los créditos hipotecarios de riesgo («subprime»).

«Venimos juntos a trabajar por una solución expedita», dijo Paulson tras llegar al Congreso el viernes con el presidente de la Fed, Ben Bernanke, para una reunión con lí­deres legislativos.

Momentos después, el presidente George W. Bush subrayó la urgencia de un plan de intervención gubernamental «sin precedentes» ante la situación de los mercados financieros, que implicará el uso de «un monto significativo de los dólares de los contribuyentes».

Por su parte, el presidente del Comité bancario del Senado estadounidense, Chris Dodd, dijo que los lí­deres demócratas considerarí­an el proyecto de rescate económico hacia el fin de la semana próxima, mientras que el influyente senador Richard Shelby estimó que el plan podrí­a costar hasta 1 billón (millón de millones) de dólares.

La perspectiva de la intervención masiva del gobierno estadounidense, permitió a las bolsas mundiales registrar espectaculares alzas el viernes.

La Bolsa de Nueva York se mantení­a con fuertes ganancias a media jornada, con el Dow Jones en alza de 3,55% y el Nasdaq 3,24%.

En Europa, algunas plazas europeas registraron récords de alzas en una sola sesión.

El í­ndice europeo Eurostoxx 50 subió 8,40%.

En Parí­s, el í­ndice CAC 40 terminó con un récord de 9,27% a 4.324,87 puntos, al igual que la bolsa de Londres, donde el í­ndice Footsie 100 ganó un 8,84% a 5.311,30 puntos. La bolsa de Francfort, primera plaza financiera de Europa, subió 5,56% a 6.189,53 puntos.

También Madrid y Milán registraron alzas récords de ganancias en una sola sesión, con una disparada de 8,71%, a 11.557,90 puntos, y de 8,62% a 27.877 puntos, respectivamente.

El í­ndice RTS de la bolsa rusa ganó al cierre 22,39%, luego de que la cotización fuera interrumpida para frenar la disparada de las acciones.

Mientras, el billete verde subí­a: un euro se cotizaba a 1,4180 dólares.

La Fed ha actuado como un verdadero bombero en las últimas semanas para apagar los incendios de los mercados financieros: financió la compra del banco Bear Stearns (29 mil millones de dólares) y rescató por 200 mil millones de dólares a los gigantes hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac.