Gobierno griego se prepara para nuevas protestas


Trabajadores de ferrocarriles participan en jornadas de protesta, en Atenas, en contra de los planes de austeridad. AFP PHOTO / Sakis Mitrolidis

El gobierno socialista griego del primer ministro Giorgos Papandreou enfrenta el fin de semana nuevas manifestaciones contra su plan de ajuste en Tesalónica, la segunda ciudad más importante del paí­s, en lo que marca el reinicio de las protestas por las draconianas polí­ticas adoptadas contra la crisis financiera.


Las manifestaciones de funcionarios –afectados por importantes recortes salariales– y trabajadores del sector privado –amenazados de una reducción de sus ingresos y del desempleo– coincidirán con un discurso que Papandreou tiene previsto pronunciar en Tesalónica en la Feria Internacional.

Las autoridades anunciaron el viernes fuertes medidas de seguridad para evitar incidentes. Más de 4.000 policí­as procedentes de Atenas y otros departamentos del paí­s custodiarán las manifestaciones, que deben llevarse a cabo en el centro de la ciudad.

«Estamos preparados para luchar con el objetivo de sacar al paí­s de la recesión y del plan de ajuste de la economí­a», lanzó a principios de semana la Confederación General de Trabajadores (GSEE), que ya llevó adelante varias huelgas desde principios de año con la Confederación de los funcionarios (ADEDY).

El sindicato apunta sobre todo contra el plan de rigor impuesto en mayo pasado por el gobierno en acuerdo con la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) a cambio de un préstamo de 110.000 millones de euros en tres años para salvar al paí­s de la bancarrota.

Este acuerdo habí­a obligado al gobierno a adoptar duras medidas de austeridad, abriendo el camino a una confrontación con los sindicatos.

Además de los recortes salariales de los funcionarios, la reforma del sistema de jubilaciones y el aumento de los impuestos sobre el tabaco, el alcohol y el IVA (Impuesto al Valor agregado), el plan prevé la liberalización del sector de los transportes y las profesiones liberales (ingenieros, notarios, abogados) y la reestructuración de las empresas estatales.

El organismo de los ferrocarriles (OSE) sufrió huelgas parciales el miércoles y jueves y los sindicatos amenazan con continuar con la protesta para intentar frenar las reformas previstas en esta compañí­a que tiene una deuda de 10.000 millones de euros.

Los camioneros, que paralizaron el paí­s durante varios dí­as en julio, en plena temporada turí­stica, tienen previsto volver a manifestarse para oponerse a la liberalización del sector.

Los sindicatos de la empresa pública de electricidad (DEI) se oponen a la privatización de la compañí­a, reclamada por la UE.