Debo aclarar que escribo este comentario basado en la experiencia adquirida como empleado, ejecutivo y directivo que fui a lo largo de 25 años de mi vida en empresas distribuidoras de vehículos automotores, repuestos, servicios, actividades conexas y de las respectivas gremiales y asociaciones. No me mueve ningún interés particular más que decir con absoluta certeza y franqueza que el Estado con aumentarle impuestos a la importación de vehículos automotores le va a causar más problemas al país en vez de resolverle aquellos que la gente tiene en materia de transporte individual y colectivo.
Estoy convencido que la peor manera de cobrar impuestos, es ponerle trabas burocráticas al importador o al consumidor directo según sea el caso. Todo lo contrario, debe ser fácil, práctico y transparente. No debe dar lugar a dudas ni a trampas. Por ello es que todos los vehículos debieran pagar una misma tasa, salvo aquellos que la conveniencia del mismo Estado determinara eliminarlas, por ejemplo, para estimular y mejorar la calidad y cantidad del servicio de transporte colectivo. No funciona la obsoleta práctica de que unos paguen 10, otros 20 y el resto 30. Investiguen en sus archivos y en los anales delictivos para comprobar que eso sólo sirve para corromper a los empleados y funcionarios públicos más de lo que están. No hay que ver a los financieros, ni a los empresarios de esta rama con ojos de resentimiento, sino como a gente que ha hecho grandes inversiones, luchando esforzadamente, a fuerza de correr muchos riesgos, contingencias y dificultades que el mercado y las condiciones del país le afectan considerablemente. Analicen sus libros y podrán corroborar que es el sector que más ha pagado impuestos a lo largo de la historia fiscal. Otra cosa, ¿se han puesto a pensar la enorme cantidad de trabajadores que depende de su éxito o fracaso?, ¿han notado la enorme cantidad de productos y servicios que se derivan de las operaciones de la rama vehicular? Cuando he defendido la teoría que en materia de impuestos a los vehículos automotores, mientras más bajo es el impuesto es cuando más percibe el fisco, siempre he podido demostrarlo. Si dudan o por simple curiosidad analicen sus registros y comprueben que es cierto y que, además, trae otros beneficios, como bajarle costos operacionales al Estado, evitando papeleo, trámites y gestiones que solo benefician a los corruptos de siempre. Por otro lado, ya es tiempo de quitarse de la mente que quien ha logrado alcanzar éxito en sus actividades hasta poder comprar un vehículo nuevo o usado en buen estado hay que castigarlo, al punto, de obligarlo a pagar impuestos de circulación exorbitantes, cuando a todos consta, que el dinero recaudado no lo han invertido como corresponde. ¿Cuándo se van a percatar que los vehículos automotores son fuente de riqueza y prosperidad?