Gobierno en Cisjordania consagra la división


Niños palestinos izan la bandera de su paí­s en un bote pesquero en la Franja de Gaza.

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<p>El nuevo gobierno palestino que ayer prestó juramento en Cisjordania y que ha sido rechazado enérgicamente por el movimiento islamista Hamas, que controla la Franja de Gaza desde 2007, parece consagrar, de hecho, la división entre los dos territorios palestinos.</p>
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El gabinete dirigido por Salam Fayad, que permanece en el cargo tras haber presentado su dimisión a principios de marzo, prestó juramento ayer ante el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, jefe del partido Fatah al que Hamas desalojó de Gaza por la fuerza en junio de 2007.

Aunque Fayad asegura que su nuevo equipo dejará el gobierno a un Gabinete de unión en caso de un acuerdo de reconciliación entre Fatah y Hamas, la sola formación de un nuevo ejecutivo es interpretada como un reconocimiento del fracaso del diálogo por parte de Abas.

Hamas, que dispone de su propia administración en Gaza, anunció nada más darse a conocer el nuevo Gabinete con sede en Ramala, Cisjordania, que no lo reconocerí­a y acusó a Abas de «sabotear deliberadamente el diálogo interpalestino».

Hamas, mayoritario en el Parlamento, argumentó también que cualquier gobierno que no cuente con la aprobación de la Cámara carece de legitimidad.

«La puesta en marcha de un nuevo gobierno va a arraigar la división entre Cisjordania y la franja de Gaza», estima el analista Mahdi Abdel Hadi, director de la Sociedad Académica Palestina para el Estudio de las Relaciones Exteriores (PASSIA, en sus siglas en inglés).

«Las formaciones que participan en el diálogo interpalestino lo percibirán como una provocación. Las discrepancias son demasiado importantes para que este gabinete pueda solucionarlas y, al contrario, podrí­a exacerbarlas», añade.

«Formar un nuevo gobierno en este momento sin tener en cuenta el diálogo revela el empecinamiento polí­tico del presidente Abas y una huida hacia adelante», según él.

Para el diputado independiente Hassan Khreisheh, el nuevo gobierno «no ofrecerá nada más al pueblo palestino dado que es la continuación del precedente gabinete Fayad que no habí­a obtenido la investidura del Parlamento».

Abas y Fayad han cedido a la presión de Occidente, principal donante de fondos de la Autoridad Palestina que considera a Hamas como a un grupo terrorista y reclama que reconozca a Israel y los acuerdos israelo-palestinos y renuncie a la violencia antes de participar en un gobierno de unión.

«Desgraciadamente el Cuarteto (Estados Unidos, Unión Europea, Rusia y ONU) y sobre todo los estadounidenses se han convertido en actores clave en la escena polí­tica palestina y se involucran en los más mí­nimos detalles», agrega Khreisheh.

Fayad está considerado como el favorito de los estadounidenses. La formación del gabinete interviene apenas unos dí­as antes de un primer encuentro el 28 de mayo en Washington entre Abas y el presidente Barack Obama.

Si la protesta de Hamas era de esperar, el enfado de una parte del Fatah es quizás más preocupante para Abas.

El grupo parlamentario del Fatah, furioso por no haber sido consultado sobre la composición del gabinete, decidió retirar en el último minuto a dos de sus diputados nombrados ministros.

«Es evidente que Fatah atraviesa una crisis. Su origen no es el principio mismo de la formación de un nuevo gabinete, sino el hecho de que las instituciones del partido no hayan sido consultadas», explica un diputado de Fatah, Mahmud al-Allul.

Según responsables del Fatah, dos de sus miembros, que debí­an jurar como integrantes del nuevo gobierno palestino, no pudieron trasladarse a Ramala porque el Hamas se los impidió.

Francia saludó hoy al nuevo gobierno palestino y reafirmó su disposición a trabajar con un gobierno «de unión nacional» que incluya al movimiento islamista Hamas, que controla la franja de Gaza.

Hamas, mayoritario en el Parlamento, argumentó también que cualquier gobierno que no cuente con la aprobación de la Cámara carece de legitimidad.