Seguridad, comercio y migración se vislumbran como temas prioritarios en la agenda de discusión entre el presidente electo de Estados Unidos y los mandatarios centroamericanos.
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De manera individual, los presidentes del Istmo están realizando esfuerzos en cada uno de sus países para concretar una cita con el presidente electo de los Estados Unidos, Barack Obama.
El líder demócrata ha acaparado la atención del mundo entero, razón por la cual en su apretada agenda ha sido imposible hacer un espacio para los mandatarios y jefes de Estado latinoamericanos, quienes esperan una oportunidad para discutir temas de interés común con el vecino del Norte.
Sin embargo, la esperanza es lo último que se pierde en Centroamérica, y prueba de ello es que la Cancillería, por medio de sus representantes en Washington DC, están agilizando los trámites para concretar una entrevista con el senador de Illinois.
El canciller, Haroldo Rodas, señaló que el embajador de Guatemala acreditado en Estados Unidos está efectuando los trámites correspondientes, no obstante reconoció que «la agenda del presidente electo (Barack Obama) es extraordinariamente complicada».
Agenda
Pese a que las autoridades aceptan que existen dificultades para definir una cita con Obama, ya tienen en mente cuáles serán los principales temas de discusión, que van desde la crisis financiera y crediticia de EE.UU., las deportaciones de los migrantes indocumentados centroamericanos y la amenaza de la narcoactividad en la región.
La estrategia de acción en seguridad -incluida dentro de la iniciativa Mérida- es uno de los temas que ha causado mayor expectativa en Centroamérica, en tanto que aun se desconocen los detalles que contempla ese plan.
«Hemos perdido toda capacidad de control en el territorio, particularmente en todas las partes fronterizas con México», señaló Rodas, en el marco de una improvisada rueda de prensa.
Por consecuencia, el titular de Relaciones Exteriores considera que se debe aumentar el aporte económico que EE.UU. prevé otorgar a la región para combatir el narcotráfico y sus repercusiones en la seguridad de Estado.
De manera inicial se había anunciado que el gobierno estadounidense facilitaría US $100 millones a Centroamérica como parte de la iniciativa Mérida, no obstante el Canciller opina que la suma se debe elevar de acuerdo a las necesidades de cada país.
De acuerdo con el funcionario, la situación de los migrantes indocumentados en EE.UU., así como la crisis financiera en ese país, y la revisión de los acuerdos comerciales no son menos importantes, por tanto podrían incluirse en la agenda de discusión, en el caso de que se concretara una reunión con Obama.