Parece ridículo que un prisionero en Guatemala levante tanta ola y tenga al gobierno del presidente Otto Pérez Molina alborotado a causa de un díscolo incorregible. Lo que quizá quiera decir que el jovenzuelo (ya nada mocoso) no es tan insignificante ni reducirlo al orden sea cosa de poca monta.
No, Byron Lima no es un mozalbete al que se pueda ignorar. Los hechos lo demuestran, en el pasado ha sido un convicto de puertas abiertas para juergas fuera de la cárcel y tiene tal poder de convocatoria en la actualidad que se solaza con visitas VIP, como la del diputado Juan Pablo Urrea del partido del propio presidente Pérez.
Evidentemente nuestro gobernante quiere hacerse de la vista gorda al tratar de ignorar el tema frente a los cuestionamientos de los periodistas, pero la realidad es que el imberbe es irreductible. No es difícil imaginar que su poder sea tan grande que retar al gobierno sea pueril.
Todo lo cual hace lucir mal al presidente Otto porque lo muestra minino. Sin que esto signifique que lo sea. Nuestro gobernante sabe usar el peso de la ley y la fuerza de su arbitrio cuando se le antoja, pero se muestra franciscano cuando se trata de otros adversarios. Un ejemplo de ello es su severidad con algunos periodistas, el caso Zamora Marroquín de elPeriódico es paradigmático, o la capacidad presidencial para salir con bombas a desbloquear protestas campesinas.
El Presidente ha demostrado jugar a idiota o fingir Alzheimer cuando la situación juega a su favor. Su silencio alcahuete con Alcaldes de reputación dudosa es ejemplar. El caso Medrano lo pinta parado y a cuerpo entero. Sabe que Arnoldo es una pieza no despreciable en su ajedrez político, sospecha que su condena le puede hacer más daño que beneficio. Por ello, no se pronuncia y finge ignorar la situación.
Estamos frente a un gobierno con músculos escuálidos y síntomas de anemia. Pero lo más trágico es que los electores votaron al gobierno por su capacidad de mano dura. No puede el gobierno ni con el orden de una prisión, imagínese si tienen idea de ofrecer seguridad ciudadana como lo prometieron.