El emisario de la ONU para Birmania, Ibrahim Gambari, exigió hoy en Bangkok que las autoridades birmanas pongan fin «inmediatamente» a los arrestos de opositores al iniciar una gira crucial en Asia para mantener la presión sobre la junta con el apoyo de los países de la región.
Ibrahim Gambari, un diplomático nigeriano, indicó durante su visita a Bangkok que esperaba regresar a Birmania para nuevas conversaciones a mediados de noviembre, o antes si era posible, como lo solicitara Estados Unidos.
Gambari calificó de «muy inquietantes» las informaciones sobre los arrestos, interrogatorios y actos de intimidación que continúan registrándose en Birmania.
«Esas acciones deben terminar inmediatamente», afirmó, porque están «contra del espíritu de compromiso mutuo entre las Naciones Unidas y Birmania», establecido durante una primera misión de mediación a fines de septiembre.
Según Amnistía Internacional, seis disidentes fueron arrestados el pasado fin de semana, incluyendo a dos ex dirigentes estudiantiles que habían contribuido a desencadenar un movimiento de protesta contra la junta a mediados de agosto.
A fines de setiembre, las fuerzas de seguridad birmanas reprimieron violentamente las manifestaciones pacíficas lideradas por bonzos en Rangún, dejando al menos 13 muertos y efectuando más de 2.000 arrestos.
Gambari sostuvo que uno de los objetivos de su actual gira por Asia es «consultar y buscar el apoyo activo de socios regionales en la próxima etapa».
«Todo esfuerzo de las Naciones Unidas requerirá un trabajo estrecho con los socios de la ASEAN (Asociación de las Naciones del Sudeste Asiático)», añadió este diplomático, que también viajará a Malasia, Indonesia, India, China y Japón.
Por su parte, Tailandia propuso que la ONU lance negociaciones multipartitas sobre Birmania, con la participación de los países de la ASEAN, China e India.
En Rangún, la prensa oficial acusó el lunes a los países occidentales de tratar de instalar en Birmania un gobierno que les sea favorable.
Este lunes, la Liga Nacional por la Democracia (LDN), el partido de la célebre opositora detenida Aung San Suu Kyi, indicó que aproximadamente 1.000 personas arrestadas después de la represión del mes pasado seguían detenidas.
Esta situación compromete «la reconciliación nacional», añadió la LND en un comunicado.
Por su parte, el primer ministro británico Gordon Brown aseguró el lunes que su país pedirá nuevas sanciones de la Unión Europea contra Birmania.
En una declaración difundida antes de una reunión de los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea en Luxemburgo, Brown dijo que su país presionará para que se adopten «sanciones severas, incluyendo sobre individuos y productos como la madera, las piedras preciosas y los metales».
Gran Bretaña también exigirá una prohibición de futuras inversiones hasta que se constaten «progresos en las negociaciones de reconciliación».