Alejandro Giammattei, ex director del Sistema Penitenciario (SP) durante el gobierno pasado, se abstuvo de declarar ante la jueza contralora de los casos Pavón e Infiernito referentes a las ejecuciones extrajudiciales de diez reos.
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Carol Patricia Flores, jueza Primera de Procesos de mayor riesgo; lo ligó a proceso por los delitos de ejecución extrajudicial y asociaciones ilícitas y lo envió a prisión preventiva. Además, ordenó al Ministerio Público remitir una copia del proceso al sindicado.
El también ex candidato presidencial insistió en que el proceso en su contra obedece a una «persecución política» y refirió que su captura fue ordenada «desde Casa Presidencial», no obstante no señaló ningún nombre.
«Tomé la decisión de no declarar porque no he tenido acceso a los medios de los cargos que se me imputan, a todas luces cargos basados en testimonios viciados los cuales vamos a demostrar, si hay debido proceso», fueron las primeras palabras de Giammattei al salir de la audiencia.
El ex director del SP añadió: «Sigo insistiendo en que esto es una persecución política que viene por directrices de quien manda en este país, que no precisamente es el Presidente y viene de allí, de Casa Presidencial esta persecución política de la que estoy siendo objeto».
Al preguntarle por los nombres de quiénes según él lo persiguen políticamente respondió: «Ya vamos a ir poco a poco, esto es una telenovela que han armado que hay que ir viendo capítulo por capítulo».
Rossana De Giammattei, esposa del ex candidato presidencial, convocó a una manifestación para el próximo domingo a las diez de la mañana, la cual saldrá desde el Obelisco hacia la sede de la Corte Suprema de Justicia.
«Vamos a pedir justicia. Yo le pido a las esposas, a la juventud de la que tanto necesitamos, a esta nueva generación que me apoyen en esta marcha para exigir justicia», declaró la esposa de Giammattei, y añadió que quienes asistan deben hacerlo de blanco.
Giammattei se entregó el viernes último a la justicia luego de pasar nueve días en la Embajada de Honduras, donde le denegaron el asilo político que solicitó.
El ex candidato presidencial está sindicado de haber participado en los operativos Pavo Real y Gavilán, en los cuales las fuerzas policiales que operaban durante el gobierno de í“scar Berger ejecutaron a por lo menos diez reos. Por este caso también están vinculados otros ex funcionarios de esa gestión.