Gestos y acciones del papa Francisco


Oscar-Marroquin-2013

Si alguna crítica despertó durante años la Iglesia Católica fue la tendencia a la pompa y el boato que caracterizaron y aún caracteriza a buena parte de la jerarquía eclesiástica. Por ello los signos de sencillez del papa Francisco son tan importantes y marcan todo un nuevo rumbo que se refleja, además, en el contenido de sus mensajes y en las acciones directas que evidencian un renovado compromiso del catolicismo con los postulados originales del cristianismo y con la doctrina social que tiene en la Encíclica Rerum Novarum un extraordinario detalle expuesto de manera comprensible para todos los creyentes.

Oscar Clemente Marroquín
ocmarroq@lahora.com.gt


Ver al Pontífice abordar el avión que le llevó a Brasil con su maletín en la mano puede parecer normal, pero significa que tenemos un Pontífice que no descansa en sirvientes ni ayudantes que le tienen que llevar hasta sus papeles más privados. Es un Papa que declinó usar un fastuoso Papamóvil blindado y pidió que en un pequeño auto utilitario fuera trasladado al Palacio Presidencial en Brasil, donde le esperaba la mandataria. Por supuesto que el incidente de tráfico que permitió que la multitud se arremolinara frente al automóvil puso muy nerviosos a los custodios vaticanos y será utilizado para presionar al Pontífice a fin de reducirlo al cerco que la curia, como todos los poderes fácticos, imponen a los mandatarios.
 
 La seguridad es uno de los grandes chantajes que se usan para reducir la voluntad e independencia de quienes pueden llegar a un puesto de decisión y tomar acciones que comprometan al poder oculto. El papa Francisco es uno de esos hombres con poder y dispuestos a usarlo para provocar cambios importantes en beneficio de la institución a la que sirven y, más aún, de los miembros de la comunidad. La curia Vaticana, que ha tenido el control de la Iglesia por siglos enteros y que manipula a los Papas y, gracias al dogma de la infalibilidad de los Papas a todo el mundo católico, siente pasos de animal grande con la imponente presencia del nuevo Papa que recuerda a muchos el temple, la orientación, las tendencias y determinaciones de Juan Pablo I, el Papa Breve, quien murió en circunstancias más que misteriosas luego de dar las órdenes precisas para limpiar el Banco del Vaticano.
 
 Bajo el argumento de que tienen que ser resguardados de los peligros, se planta un cerco a esos personajes y se les limita el contacto con quienes puedan ayudarlos a impulsar sus reformas. En Guatemala funcionó perfectamente ese modelo gracias al Estado Mayor Presidencial que era una especie de guardia pretoriana dispuesta a mantener alejadas las influencias que pudieran alentar a un gobernante a salirse del guacal.
 
 Los gestos y acciones del papa Francisco son firmes y decididos, pero tiene enfrente a una estructura que tiene costumbre de poder, que sabe cómo se hacen las cosas y cómo se preserva el poder, dispuesta a hacer lo que haya que hacer para no correr riesgos.
 
 Este viaje a Brasil hay que seguirlo con detenimiento porque escucharemos un mensaje clarísimo del nuevo compromiso de la Iglesia con los menos favorecidos por la fortuna y tirones de orejas para los miembros de la jerarquía y del clero que siguen con la tendencia al oropel y la pompa. El Papa Sencillo es también un Papa complejo en el sentido de que ve mucho más allá de la superficie y quiere cambiar mucho más allá de lo que se observa a primera vista. Ha demostrado su vocación de servicio y su exigencia de un catolicismo que se centre en el concepto de servir al prójimo.