La operación militar israelí, llevada a cabo del 27 de diciembre 2008 al 18 de enero 2009, en respuesta a los disparos palestinos con cohetes contra el sur de Israel, ha llevado al territorio palestino «al borde de una catástrofe humana», dice Amnistía.
La ofensiva israelí dejó en 22 días más de 1.400 palestinos muertos, entre ellos gran número de civiles, y dañó cuantiosos en el territorio, según los servicios de emergencia palestinos.
Amnistía Internacional también condenó el bloqueo israelí contra Gaza, reforzado después de la violenta toma del control del territorio por el movimiento islamista palestino Hamas, en junio de 2007.
Este bloqueo «ha agravado una ya difícil situación humanitaria, los problemas de salud y sanitarios, la pobreza y la desnutrición de sus 1,5 millones de habitantes», indica la organización internacional de defensa de los derechos humanos.
«Pacientes gravemente enfermos necesitan atención médica que no hay en Gaza y cientos de estudiantes y trabajadores que quieren estudiar o viajar para trabajar en el extranjero, están bloqueados en Gaza», agrega.
Amnistía cita el caso de Mohammed Abu Amro, de 58 años, que enfermo de cáncer que murió en octubre pasado luego de que por razones de seguridad le negaran la salida de Gaza. Una semana después de su muerte, Israel autorizó su salida.
Antes de la guerra, unos 450 palestinos murieron y miles resultaron heridos por las fuerzas de seguridad israelíes, la mayoría en los seis primeros meses de 2008.
Al final de ese año, unos 8.000 palestinos estaban en cárceles en Israel, entre éstos 300 menores de edad y 550 detenidos sin cargos ni juicio, en el marco de un sistema de detención administrativa. Algunos de ellos llevan más de seis años tras las rejas.
Amnistía también denunció las violaciones de derechos humanos cometidas por las fuerzas de seguridad palestinas, tanto el Hamas como la Autoridad Palestina, a las que les atribuyen detenciones arbitrarias, torturas y afrentas a la libertad de expresión.
«Las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina en Cisjordania y las fuerzas de seguridad del Hamas y las milicias en Gaza, han detenido arbitrariamente a cientos de miembros o simpatizantes de facciones rivales sin cargos ni juicio y a menudo torturan y maltratan a los detenidos», denuncia Amnistía.
Tras la ofensiva israelí, las fuerzas del Hamas secuestraron a opositores y a personas acusadas de colaborar con Israel. «Algunos fueron ejecutados sumariamente, otros golpeados o recibieron un balazo en una pierna», agrega.
Activistas palestinos mataron en 2008 a 23 civiles israelíes en la franja de Gaza, Cisjordania y Jerusalén este.