«Tuvimos una reunión con la dirección de la fábrica. Efectivamente nos dijeron que de aquí al 1 de agosto habría un recorte de unos 7,000 empleos», dijo el ministro, citado por la agencia rusa Interfax.
La medida «afecta las empresas del grupo GAZ en la región de Nijni-Novgorod» precisó.
El grupo, conocido por ser el fabricante del célebre modelo Volga, tiene en total 18 filiales.
«No hay medidas para estimular el mercado. Las medidas tomadas por el gobierno apenas han dado resultados por el momento. Este otoño la situación podría ser peor», explicó este miércoles el presidente del constructor, Serguei Zanozin.
Las ventas de automóviles particulares y de vehículos utilitarios ligeros se desplomaron en Rusia un 58% interanual en mayo, y un 47% en los cinco primeros meses del año, según cifras publicadas el lunes por la Association of European Business (AEB).
GAZ es socio del constructor canadiense de autopartes Magna y del banco ruso Sberbank, escogidos en mayo por el gobierno alemán para adquirir el constructor Opel, tras la quiebra del gigante estadounidense General Motors.
No obstante, ante la dificultad de las negociaciones, General Motors está aprovechando para buscar el mejor pretendiente, hablando con otros inversores aparte de Magna.