El secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, dijo hoy a las tropas de Kandahar que van a ser «punta de lanza» en el combate contra los talibanes programado para el verano en esta provincia sureña de Afganistán.
Es el segundo día de visita del jefe del Pentágono a Afganistán, donde siguen llegando los 30 mil soldados estadounidenses suplementarios que prometió el presidente Barack Obama.
«Aquí, en los alrededores de Kandahar, estáis en una zona que, una vez más, va a ser importante», declaró Gates a soldados desplegados en el puesto de avanzada Frontenac, a casi 50 km al norte de la ciudad de Kandahar.
«Una vez más, vais a estar en la punta de lanza del combate», añadió un día después de que el comandante de las fuerzas internacionales en Afganistán, general Stanley McChrystal, anunciara la preparación de una ofensiva contra Kandahar para el verano (boreal).
Según el número dos de las fuerzas internacionales, general David Rodríguez, el batallón desplegado en la zona, que sufrió muchas bajas en 2009 con 21 soldados muertos, se ocupará de que las carreteras que llevan a Kandahar sean seguras.
«Para cambiar la situación en Kandahar, hay que cambiar la situación alrededor de Kandahar», estimó el general Rodríguez.
Kandahar, tercera ciudad del país y bastión histórico de los talibanes, es determinante para controlar Afganistán. Su población es víctima de intimidaciones y de extorsiones de los talibanes que suelen quedar impunes. Varios dirigentes locales, que temen por sus vidas, se mudaron de distrito.
Las fuerzas internacionales tropiezan además con la corrupción, que desgasta sus esfuerzos por obtener apoyo popular.
En efecto, muchos afganos acusan al jefe del consejo provincial, Ahmed Wali Karzai, hermano del presidente afgano Hamid Karzai, de estar implicado en tráficos ilícitos, como el de la droga.
A su llegada el lunes, Gates dijo que las fuerzas internacionales y afganas deben contar con «combates muy violentos y con días aún muy difíciles», además de estimar que había que «hacer aún más».
Es la primera visita de Gates desde el lanzamiento hace tres semanas de la operación Mushtarak (Juntos), la mayor ofensiva de la OTAN desde la caída de los talibanes en 2001.
La OTAN y el ejército afgano desplegaron a 15.000 soldados para esta operación lanzada el 13 de febrero en Marjah, en la provincia de Helmand, un bastión de los talibanes en el sur del país.
El 25 de febrero, las autoridades afganas izaron una bandera en señal de victoria. Desde entonces los combates son muy esporádicos pero los cientos de bombas de fabricación casera colocadas por los insurgentes impiden la vuelta a la normalidad.