En la columna anterior, tratábamos sobre el tema de que es imposible gastar más de lo que se gana o recibe. No importa si se trata de individuos, empresas o países, aquel que gasta más de lo que puede, tarde o temprano estará sufriendo las consecuencias de su irresponsabilidad. Un ejemplo actual es lo que está sucediendo con Estados Unidos y otros países del mundo: Gastaron más de lo que tenían y en estos momentos están ahorcados por sus deudas.
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Esto es como si usted quisiera llenar con agua un recipiente de diez galones, pero usted únicamente tiene uno con capacidad para cinco galones, por más que quiera no lo podrá hacer, tendrá que ver quien más le presta agua o buscar de dónde la va a conseguir. El problema es que esa agua que prestó, usted tiene que devolverla y si continúa llenando su recipiente de diez galones y además tiene que devolver los cinco galones que ya prestó, tiene que conseguir agua en algún otro lado, la cual tarde o temprano tendrá que devolver y entonces el efecto de bola de nieve se hace presente y poco a poco lo va asfixiando a usted.
Esto se aplica a cualquiera de los tres actores mencionados al inicio de esta columna, individuos, empresas y países. Entonces, ¿Qué medidas se deben tomar para que esto no suceda? Lo primero es crear un presupuesto, pero no basado en lo que deseamos gastar, sino en lo que proyectamos recibir. En el caso de los individuos debe estar programado respecto a los ingresos familiares reales, en el caso de las empresas en una proyección realista de lo que serán los montos de las ventas y en los países sobre una proyección de la recaudación fiscal, en otras palabras debemos basar nuestro gasto en el recipiente que tenemos con capacidad para cinco galones.
Esto no quiere decir que nos vamos a quedar gastando e invirtiendo basados en este recipiente, tenemos que agrandarlo o conseguir más recipientes, lo que no es otra cosa que un individuo busque formas creativas de generar más ingresos, una empresa desarrolle estrategias efectivas para aumentar sus ventas y los gobiernos promuevan la generación de riqueza, ya que a mayor riqueza, mayor recaudación.
Mientras no entendamos esto, seguiremos teniendo individuos ahogados por deudas bancarias y con tarjetas de crédito, empresas quebrando y países con crisis económicas y niveles de deuda que ya no se pueden manejar. Sea prudente con su gasto personal, con el gasto de su empresa y exija que su gobierno sea responsable con el uso de su dinero pagado en impuestos. Recuerde, los ganadores dan resultados, los perdedores dan explicaciones. Sea efectivo. í‰xito en todo.
*Asesor en efectividad y alto desempeño