Garcí­a Márquez seduce Trieste


La proyección de filmes, documentales y obras basadas o inspiradas en guiones del escritor colombiano Gabriel Garcí­a Márquez seducen todos los dí­as al público de la XXII edición del Festival Latinoamericano de Trieste (norte de Italia) que se inauguró esta semana con un homenaje al conocido novelista del realismo mágico.


En una de las salas del Cine Miela, donde se desarrolla tradicionalmente el festival latinoamericano, se ha registrado un elevado número de público, sobre todo con ocasión de la presentación de filmes casi inéditos y poco conocidos en Italia, inspirados en obras del célebre novelista.

Para asistir a la pelí­cula «Con el amor no se juega», dirigida por los cineastas José Luis y Carlos Garcí­a y Tomás Gutiérrez Alea, numerosos espectadores tuvieron que sentarse el martes en el piso o permanecer de pie.

El homenaje a «Gabo», ideado con ocasión de los 25 años del premio Nóbel y los 40 de la publicación de la novela «Cien Años de Soledad», se convirtió en la mayor retrospectiva realizada en Europa sobre la obra cinematográfica del creador de Macondo.

Cerca de 40 obras entre largometrajes, documentales y cortos basados en escritos del escritor colombiano serán presentados.

Además de la importante retrospectiva, en total 200 pelí­culas en representación de 20 paí­ses de América Latina, serán proyectadas durante los ocho dí­as que dura el festival, que concluirá el 11 de noviembre.

Catorce pelí­culas fueron seleccionadas para el concurso oficial, entre las cuales figuran seis cintas producidas o coproducidas por Argentina, lo que confirma el rol clave de la cinematografí­a de ese paí­s a nivel continental.

«Ofrecemos un panorama representativo de la cinematografí­a del continente, con obras de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Haití­, México y Uruguay», aseguró el chileno Rodrigo Dí­az, cofundador del certamen junto al cineasta argentino Fernando Birri.

De las seis cintas argentinas, una es coproducida con Bolivia, otra con España, y otra con Uruguay. De las cuatro brasileñas, una está realizada junto con Cuba y España.

«El fenómeno de la coproducción es nuevo, pero no siempre es convincente», comentó Dí­az, quien recibió oficialmente este año el apoyo del gobierno de centro izquierda italiano liderado por Romano Prodi.

El vice ministro de Relaciones Exteriores para América Latina, Donato Di Santo, quien asistió a la inauguración del certamen, se comprometió a sostener uno de los festivales más antiguos y completos dedicados al cine del continente.

El apoyo al certamen cultural forma parte de la nueva polí­tica de Italia hacia América Latina con el fin de reforzar las relaciones con esa región.